Huye de la Gran Vía Marqués del Turia... mientras duren las obras
El asfaltado de la avenida, que estaba en muy mal estado, durará todo el verano y obliga a buscar itinerarios alternativos al multiplicarse el tráfico lento

José Manuel López
El inicio de las obras de asfaltado en la Gran Vía Marqués del Turia supone un nuevo paso en lo que es una de las obras más importantes del verano en la ciudad. Ya lleva varias semanas obligando a los conductores y a los peatones a armarse de paciencia con la esperanza de que, cuando acabe, la avenida pueda fluir durante las próximas décadas sin más problemas ni interrupciones. En este momento, los tres primeros cinturones de ronda tienen máquinas y también por eso, trabajar en verano, cuando disminuye notablemente el tráfico, es necesario para no colapsar. Que es lo que podría ocurrir, especialmente en este caso, porque Marqués del Turia es una de las vías por las que más autobuses transitan: tanto los de la EMT como los de transporte escolar.
Ahora mismo está en marcha la reurbanización de Colón -que llegará hasta el tramo final de año- la de la Gran Vía y la interminable -dentro del guión- de Pérez Galdós, que también debería estar finiquitada a finales de año. Para cuando todo acabe, la ciudad tiene que prepararse para la siguiente andanada: la peatonalización de San Vicente, San Agustín, Avenida del Oeste y Plaza del Ayuntamiento, que alterará notablemente el centro de la ciudad los próximos años.
La Gran Vía Marqués del Turia necesitaba, sí o sí, el nuevo asfaltado. Ahora mismo, el contraste entre la capa nueva y la vieja es muy poderoso -en la primera jornada nocturna se llegó hasta el cruce de Jorge Juan-. Se ha dicho repetidamente que se llevaba más de treinta años sin actuar sobre una de las vías que sufren mayor tránsito en la ciudad, con una cifra diaria sobre los 60.000 vehículos.
Asfalto que mitiga el ruido
Reconoció en su momento la alcaldesa que los trabajos de incorprar el alquitrán a la superficie va a generar molestias a los vecinos en función al tramo que se trabaje. Porque ahora ya es el momento primero de la máquina roturadora y después de la que extienda el asfalto, que, como ya se informó en su día, es "fonoabsorbente"; es decir, capaz de reducir el impacto del ruido que genera el tráfico rodado. Se asegura que baja en diez decibelios la afectación, así como en un veinte por ciento la emisión de CO2. Así mismo, una vez seco, pasa otra máquina para pintar provisionalmente las marcas viarias, tanto para señalar los carriles como las líneas de detención.
Durante las semanas anteriores, la maquinaria ya ha actuado para sanear las veredas y colectores para evitar la generación de charcos. De hecho, la prueba de fuego será, una vez instalado, la próxima tromba de agua, que en esta vía genera grandes balsas, especialmente en sentido Jardín del Turia, a nada más pasar Reino de València.
Días de atasco
Ahora mismo, la avenida invita a huir de ella en cuanto se puede. Y en algunas horas puntas se han vivido grandes atascos -forzosos-, especialmente en dirección Germanías, por el cuello de botella que supone perder un carril por obras a la izquierda y las permanentes retenciones por la derecha para acceder a la calle Russafa -una intersección nada bien resuelta desde el principio de los tiempos-. La realidad cotidiana de quienes utilizan esta vía es la de tráfico lento y retenciones de quita y pon. A lo que hay que añadir que en las isletas de la mediana que sirven para acceder a las calles inversas (de Pla del Remei a Gran Vía y viceversa) o para cambiar de sentido -son, prácticamente, rotondas cuadradas- también se abren y cierran, se estrechan o se amplían, según los ritmos de trabajo.
Si durante el día, la circulación es necesariamente lenta, en los trabajos nocturnos se ha optado directamente por el cierre total, aunque en este caso esa afectación es menor y hay itinerarios alternativos (Sorní, Colón, Burriana, Mestre Racional...). La previsión es que el conjunto de la obra finalice la tercera semana de agosto.
El calendario y el plan de obra se han coordinado con la asociación vecinal del Pla del Remei - Gran Vía, con representantes del comercio del centro, la delegación de Movilidad, la EMT y la empresa adjudicataria (Pavasal). Las seis paradas de la EMT del entorno seguirán operativas durante toda la intervención y solo se producirán traslados puntuales para adaptarlas al avance de los trabajos, sin que se suprima ninguna.

Jacinto Benavente también está invadido por obras de canalización / Moisés Domínguez
Y obras en Jacinto Benavente
El año pasado, por estas fechas, se acometió primero obras de canalización en sentido Germanías. Sin embargo, ahora aún se ha abierto zanja de forma exprés entre Salamanca y Jacinto Benavente. Que, por cierto, también tiene vallado de obra y reduce a dos los carriles disponibles.
El asfaltado de la Gran Vía servirá también para hacer desaparecer definitivamente las plazas de aparcamiento que quedaban en algunos tramos transversales (recayentes a Pizarro-Taquígrafo Martí y Félix Pizcueta-Gregorio Mayans), y que se convierten ahora exclusivamente en zonas de carga y descarga y aparcamiento de motocicletas.
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