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Callejero

Una iniciativa ciudadana reclama dedicar una calle a la primera valenciana ilustre

La apertura del tapón histórico del Botànic no puede darle más números a la calle Turia porque habría que cambiarlos todos

La nueva calle ya está preparada para abrirse

La nueva calle ya está preparada para abrirse / Moisés Domínguez / D

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Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

Una iniciativa urbanística y un capricho del nomenclátor de la ciudad va a propiciar que la ciudad de València disponga de una nueva calle sin ser completamente una calle nueva, sino una prolongación de otra. El Ayuntamiento lo tiene agendado y asumido y, a lo largo del año, llevará a cabo la rotulación de un espacio que "hasta aquí" se llamará de una manera y "desde aquí", de otra forma. La historia tiene su miga y para conocerla hay que trasladarse a los alrededores del Mercado de Rojas Clemente. Allí, ya se sabe, una operación urbanística ha transformado unos amplios solares y casas en ruinas en un moderno complejo de viviendas. Son dos grandes bloques separados por una calle central, amplia y peatonal. Que está perfectamente alineada y prolonga la calle Turia y que permite acabar con el tapón histórico que partía en dos el barrio del Botànic, casi como dos mundos separados. A efectos urbanísticos es toda una liberación porque, ahora sí, toda esta parte del Ensanche será una única, con una columna vertebral que la recorrerá de arriba a abajo. Una apertura que ya estaba prevista en el Plan General de Ordenación Urbana de 1988, pero que ha tardado casi cuatro décadas en materializarse. Ahora mismo todavía no se puede transitar, mientras acaba de construirse la promoción. Las vallas impiden el paso, pero se está a muy poco de que ya sea transitable.

Parecía claro que ese nuevo vial iba a ser eso: una prolongación de la calle Turia, el eje que la recorre completamente desde el río hasta la plaza de Rojas Clemente. Pero había un pequeño detalle: no se le puede llamar Turia.

Primeros números de la calle Turia. Detrás es donde empieza la nueva cale

Primeros números de la calle Turia. Detrás es donde empieza la nueva cale / Moisés Domínguez / D

Imposible sumar más números a Turia

¿Por qué? Porque la numeración de Turia discurre de abajo a arriba. Empieza junto a la nueva calle, en el cruce con Lepanto, y se va en dirección al Paseo de la Pechina.

Una iniciativa presentada por un vecino de la ciudad, Javier Actores, ante el Ayuntamiento alerta de que es imposible llamarla Turia "porque el Ayuntamiento de Valencia tendría que renumerar los más de 80 números que posee la 'actual' calle Turia, con las consiguientes molestias a los vecinos y futuras confusiones de los Servicios de Correos, mensajería y paquetería".

La denominación de momento es "EP Lepanto 13". O lo que es lo mismo "Emplazamiento Provisional". o "En Proyecto". Por este motivo ha presentado una iniciativa para darle un nombre a estos cien metros de nueva vía.

La concejalía de Cultura tiene una amplia lista de sugerencias para rotular calles y plazas de la ciudad. Tanto es así, que se están haciendo auténticas virguerías para rotular, teniendo en cuenta que la ciudad crece al ritmo que crece. Últimamente se ha dado nombre a plazas interiores o rotondas, reconvertidas a "plazas" aunque no tengan direcciones postales. También se están rotulando ya calles de PAIs que están por construir. Dicho de otra forma, una calle "de verdad", tangible, es un plato codiciado.

Petición de "calle Viria"

El nombre sugerido es "Viria" atendiendo a tres motivos: que no existe ese nombre en el callejero, que es el nombre de la propia promoción de viviendas que lleva a cabo Aedas Homes -que no le hace falta ya mucha promoción porque las viviendas están vendidas en su práctica totalidad "pero en el el vecindario es un nombre que ya forma parte de la cotidianeidad- y, el más importante que es un personaje histórico para la ciudad, pendiente de reconocimiento. "Es, de hecho, la primera mujer ilustre de la historia de la ciudad". La propia promoción ya la destacaba en su dosier: "Viria Acte vivió en Valentia en el siglo II. Una mujer que desde los orígenes más desfavorecidos, pues probablemente fuese una esclava liberta, llegó a regir un famoso taller de escultura y otras actividades industriales. Consiguió una posición social muy prominente y restauró, a sus expensas y con el trabajo de su taller, el templo de Marte de la ciudad. En Valencia, dos mil años después, aún quedan muestras de su trabajo y de su vida". Para la promotora, darle ese nombre es "un ejemplo de superación en una sociedad y un mundo difícil para la mujer. Su amor a la ciudad y su actividad artística que sirvió para embellecerla, merecen este homenaje".

Una estatua atribuida a ella

Que ahora Javier Actores cree que debe extenderse al nomenclátor: "Aunque con anterioridad había sido estudiada por ilustres epigrafistas valencianos como Josep Corell i Vicent (“Inscripcions romanes de País Valencià”) o Ferrán Arasa i Gil (“Apuntes sobre la epigrafía romana de Valentia”), fue a raíz del descubrimiento en 2007 en la necrópolis de La Boatella y del posterior traslado al Museo de L’Almoina de una estatua, inicialmente identificada por el arqueólogo municipal Vicente Lerma con la Diosa Fortuna, pero posteriormente atribuida por otros autores a Viria Acte, tras comparar sus inscripciones con otros pedestales encontrados en la zona, cuando dicho personaje fue objeto de estudios por parte de diversos historiadores y escritores valencianos". Del examen de dichos estudios y artículos "deducimos que Viria Acte nació hacia el año 90 D.C., nada más y nada menos que en el seno de la “Valentia Edetanorum” del Imperio Romano. Se trata de una de las pocas mujeres de la época romana de las que se conserva constancia en la ciudad, y su importancia radica en el testimonio arqueológico e histórico que ha perdurado hasta nuestros días. La lápida y la escultura funeraria que le dedicaron sus discípulos y que puede visitarse en el Museo de L’Almoina, da muestras de la relevancia social y económica que alcanzó, particularmente en una época como la romana donde la mujer quedó relegada a desempeñar labores domésticas en el seno de una sociedad marcadamente patriarcal".

Por todo ello, "dedicar una calle al primer personaje femenino valenciano de la Historia por orden cronológico es homenajear a una valenciana ilustre, y reconocer y poner en valor el esfuerzo y el tesón de todas aquellas mujeres que, como Viria Acte, han sabido abrirse paso y triunfar a pesar de los obstáculos e impedimentos que su sola condición femenina representaba en la sociedad de su tiempo".

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