Seguridad ciudadana
Los vecinos de Velluters aseguran que el gran problema del barrio ya es la droga por delante de la prostitución
Denuncian la ocupación de un bajo en la calle Viana desde el que se trafica con estupefacientes, aumentando la violencia y el consumo en la vía pública.
La Policía Local asegura que su presencia es constante: 56 intervenciones en 2025 y 35 en lo que va de 2026

Levante-EMV
El barrio chino de València, apenas unas pocas calles del barrio de Velluters, se está viendo asolado por la droga más allá de la prostitución que siempre ha caracterizado a esta céntrica zona de la ciudad. El repunte de la violencia, de las reyertas y de los incidentes en la calle tiene que ver más con el menudeo y consumo de estupefacientes que con las mujeres que todavía hoy siguen en la calle. La situación ha llegado a tal punto que los propios vecinos se están enfrentando a los drogadictos y en el barrio se teme que "algún día pase algo gordo". La Policía Local, por su parte, asegura que su presencia es cada vez mayor, como lo demuestran los datos de intervenciones en materia de droga: 56 a lo largo de 2025 y 35 en lo que va de año.
Como viene contado este periódico, la situación en Velluters ha pasado de tener en mínimos la prostitución callejera, así como los pisos donde se ejercía o los locales de hostelería, a sufrir un repunte en todos los aspectos que ha devuelto la situación a los peores tiempos, dicen los vecinos. Y el principal problema, además de un aumento de la prostitución callejera, es la droga. Según dicen, los traficantes han okupado un bajo de la calle Viana, epicentro del barrio chino de Velluters, desde el que trafican con droga. Y este mismo domingo, han "reventado" un local de la empresa municipal AUMSA, aunque en este caso acudió rápidamente la policía y volvió a cerrar el local después de comprobar que no había nadie dentro. Al parecer, la intención era robar y no ocupar, aseguran fuentes municipales.
Como consecuencia de este aumento de la drogadicción, el barrio se ha llenado de toxicómanos que consumen en las calles y los parques y que se asean en las fuentes del barrio, además de hacer sus necesidades o drogarse directamente a los ojos de la gente, incluidos los niños que cada día acudían a Escolapios, el colegio más cercano. "El parque de Guillem Sorolla, por ejemplo, lo tienen tomado, un parque al que acudían muchos menores y donde salían los ancianos de una residencia cercana", aseguran los vecinos.
En esta situación, se han producido numerosos avisos a la policía, pero, según dicen, ya no les hacen caso. "Llamamos a la Policía Local y no viene, y a la nacional solo la puedes llamar para los delitos de seguridad ciudadana", precisan. En verano, además, hay un desplazamiento de agentes a las playas que termina por dejar en blanco otras zonas conflictivas de la ciudad.
La cuestión es que "ya hay vecinos que se están enfrentando directamente con los toxicómanos porque no pueden más, porque están hartos y con las voces y los gritos no los dejan descansar". Y la sensación general es que como esto siga así, "algún día va a pasar algo gordo", dicen los vecinos echando la vista atrás y recordando el asesinato de un vecino en los años noventa cuando había una situación similar en el barrio.

Un toxicómano tirado en un solar de Velluters. / Levante-EMV
Mejora urbana
Aunque Velluters ha mejorado mucho desde el punto de vista urbano, con nuevas construcciones y viviendas, la regeneración del barrio no termina de producirse y "la gente está muy cabreada". "La prostitución ya es lo de menos, aquí hay mujeres que se prostituyen para luego ir a comprar, el mayor problema son los toxicómanos. La prostitución ha existido siempre y unas veces hay más y otras menos, pero si la policía baja la guardia todo se dispara y ahora el problema es la droga, las peleas son constantes en la calle, con machetes, y da la sensación de que no lo quieren limpiar, quieren que se queden allí y tenerlos controlados", relatan los vecinos, que pensaban que el turismo serviría de ayuda para acabar con este problema, pero que la ausencia de policía agrava cada día. "Parece que la policía se burla de nosotros, nos dicen que es algo testimonial", lamentan.
La situación de Velluters también ha sido denunciada por cauces oficiales por el Partido Socialista. "El pasado 6 de julio, en la Junta de Distrito de Ciutat Vella, los vecinos volvieron a plantearlo, por enésima vez, pero la respuesta del gobierno de Catalá se queda en buenas palabras y anuncios sin concretar nada", ha declarado el concejal Borja Santamaría. A su juicio, lo más grave es que la Mesa de Diálogo de Velluters, la herramienta pensada para coordinar seguridad, servicios sociales y urbanismo, lleva más de un año sin convocarse.
"Desde el PSPV-PSOE lo decimos claro: mientras Catalá mira hacia otro lado, hay familias en Velluters están pagando seguridad privada de su bolsillo. Exigimos que convoque ya la Mesa de Diálogo y presente un plan de actuación integral. Velluters no puede seguir esperando", afirma.
Presencia policial constante
La Policía Local, sin embargo, tiene una visión muy diferente de Velluters. Según fuentes municipales, la presencia de la Policía Local en la zona es constante y eficiente. De hecho, los datos así lo demuestran y en 2026 esa presencia es mayor que en 2025. El año pasado la Policía Local realizó 765 intervenciones, mientras que en lo que llevamos de año ya ha realizado 571, lo que demuestra su implicación, precisan las fuentes.
Además, respecto a temas relacionados con drogas, en todo 2025 la Policía Local llevó a cabo 52 intervenciones por tenencia o posesión de estupefacientes y 4 por tráfico de drogas, y en estos meses de 2026 ha habido 30 por tenencia y 5 por tráfico de drogas.
"Por tanto, las actuaciones de la policía local son reales y los vecinos también deberían pedir a la Delegación de Gobierno más presencia policial en sus calles, porque la seguridad es su competencia en la ciudad y no puede señalarse solo a la administración local, porque no es la única con competencia en combatir la delincuencia en los barrios", explican las fuentes.
Suscríbete para seguir leyendo
- Preocupación general en València por el poder de convocatoria
- El hotel Sidi Saler busca una segunda oportunidad
- Sopar a la fresca' junto al mar: la tradición valenciana que llena la Malva-rosa cada verano
- València pasa al cobro 440.000 recibos de la nueva tasa de basura: 'Nos obliga el Gobierno
- La nueva calle Colón da la cara: Aceras despejadas y piso antideslizante también en la plaza de los Pinazo
- El Ayuntamiento de València investigará la colocación de ventanas de aluminio en el monasterio Santa Clara
- Colas en València para pagar la tasa de basuras del año pasado
- València pide ver el eclipse desde casa