Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Gran fira de València

Batalla con respeto por el fuego

El festejo que finaliza la Feria de Julio se celebra con la algarabía habitual, pero con las autoridades absteniéndose de participar en solidaridad con las víctimas de los incencios tan cercanos a València

Así ha sido la Batalla de Flores de València 2026

Daniel Tortajada

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

La Batalla de Flores es un acto con el que no te equivocas. Poco importa que las carrozas sean muy de andar por casa. Lo que importa es el ambiente y las ganas de gamberrear. Y por eso, la edición de 2026 transcurrió, en ese sentido, de acuerdo con el guión establecido. Tanto, como que es un festejo al que la Alameda se ha quedado extremadamente pequeño. La ciudad de València, nuevamente, adolece de un espacio más diáfano, su sambódromo particular, para este tipo de eventos. Porque era cientos, miles las personas no ya que estaban en los palcos, sino como público en general, que a lo que tienen derecho es mas bien poco: a ver pasar así a lo lejos los carros y a ver cómo se divierten otros. Sin más derecho, en el idioma de clavellones, que recoger los restos de serie:el clavellón que ha caído ya al suelo pero que, aún terroso, sirve para lanzarlo aún una vez más y para hacerse fotos.

Pero más allá de todo esto, la Batalla superó todos los obstáculos que se le fueron acumulando: primero, la ola de calor, que se fue y el acto pudo celebrarse sin problemas. Un día antes y se habría tenido que ir a más tarde.

Y el festejo se celebró, pero a medio gas, en solidaridad con los incendios cercanos. Amedio gas en el sentido de que el palco de autoridades hizo huelga de clavellones. No era cuestión de saber que varias partes de la Comunitat están ardiendo -y se ve desde las azoteas de la ciudad- y estar los políticos haciendo el ganso.

Alo que hay que añadir el propio incendio cerca de l’Oceanogràfic, que es lo que provocó el retraso del inicio de la Batalla en un cuarto de hora:hasta que la alcaldesa regresó de la visita in situ. Como fue un incendio más aparatoso que grave, el festejo se celebró.

Victoria de «Vela Latina»

Sorteada la alerta meteorológica y controlado el fuego, las caballerizas se pusieron en marcha para cumplir el ritual:una primera pasada, una segunda para recibir los premios y la tercera para el lanzamiento de clavellones, que hubo y en abundancia. También para los equinos hubo miramiento, porque se habilitó una gran carpa para tener a los caballos a la sombra antes de empezar el acto. Finalmente, el premio Barón de Cortes fue a parar a la alegoría a la Vela Latina, original del taller de Jordi Palanca y que llevaba a la fallera mayor y corte de honor de 2025, que celebraron el triunfo en plan Mundial de Fútbol al acabar el festejo. En esta ocasión no hubo que lamentar accidentes de ninguna carroza, más allá de alguna caída por arranques excesivamente efusivos de las cabalgaduras, pero sin más.

El premio Barón de Cortes fue a parar a la alegoría a la Vela Latina.

El premio Barón de Cortes fue a parar a la alegoría a la Vela Latina. / Daniel Tortajada

La Fira acaba; la Feria no

Para cuando acaba la Batalla y el castillo, con el que finaliza oficialmente la Fira, la actividad tendrá sus estertores con la Feria de Atracciones, que prolonga su presencia en el Jardín del Turia, a la altura de la Alameda, hasta el 8 de agosto.

Los Jardines del Palau ya han mutado: en el Pabellón Sur, una vez ha albergado las preselecciones, fue desmontado el escenario y ahora ya está reconvertido en cine de verano. Albergará hasta 19 películas en el ciclo de la Filmoteca d’Estiu hasta el 29 de agosto.

La actividad festiva también virará ahora hacia las pedanías, que irán celebrando sus fiestas patronales. Entre ellas estará el ciclo de «Corregudes de Joies» de Pinedo, cuyas carreras ecuestres tendrán lugar del 11 al 14 de agosto.

Y hoy, más valoraciones

Y también será el día de las valoraciones. Después del todo positivo de la alcaldesa, será el momento del todo negativo de la oposición: falta de grupos valencianos, improvisación, avalancha de contratos menores... la vida continúa, aunque la casa de la Vila está a punto de cerrar también por vacaciones.

Tracking Pixel Contents