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Patrimonio

La sección de plagas también advierte del mal estado de los Docks del puerto

Palomas, ratas y mosquitos tienen en este edificio histórico campo abonado para su proliferación

Edificio de los Docks del puerto de València.

Edificio de los Docks del puerto de València. / Germán Caballero

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José Parrilla

José Parrilla

València

Hace apenas un mes este periódico denunció el estado de abandono en el que se encontraban los Docks del puerto de València, antiguos almacenes portuarios cuyo edificio está pendiente de uso después de pasar todo tipo de vicisitudes y después de que el Ayuntamiento de València descartara su protección. En las imágenes podía verse el mal estado de las paredes, la acumulación de escombros, el deterioro de las columnas o la proliferación de palomas, con las consecuencias que ello acarrea.

Pues bien, el ayuntamiento también ha recibido informes internos que advierten del deterioro de los Docks. La Delegación de Grandes Proyectos está tratando de avaluar la situación del edificio y pidió a la Sección de Control de Plagas, perteneciente al Servicio de Sanidad y Consumo, que comprobara la situación del edificio e informara al respecto. Esta sección envió a dos profesionales a recorrer el complejo y en una primera inspección ya pudo detectar los problemas que presentaba.

"Durante la inspección se comprueba que hay vegetación elevada en varios puntos, tanto del exterior del edificio como en su interior, ya que la parte central se encuentra a cielo abierto y eso ha permitido el acceso de una elevada población de palomas que buscan refugio en su interior. Hay varias zonas de excrementos de paloma que se acumulan en los puntos de deyección", dice el informe.

Presencia de ratas

La "excesiva vegetación" también estaría facilitando la proliferación de "especies plaga", aunque tal vegetación "impide la verificación de madrigueras de roedores, por lo que se debe esperar a la limpieza, desbroce y retirada de elementos para valorar la instalación de varios dispositivos de seguridad con rodenticida".

Donde sí se ha podido poner este tipo de veneno es en la red de alcantarillado, donde el 100% de los pozos han sido tratados en ese sentido. El problema en este caso es que varios pozos están sellados y ha habido que comunicarlo al Ciclo Integral del Agua para su conocimiento y posterior tratamiento.

Aspecto interio de los Docks del puerto de València.

Aspecto interio de los Docks del puerto de València. / Germán Caballero

Finalmente, "se comprueba la existencia de varios cadáveres de paloma y de cotorra en varias fases de descomposición", así como "elementos inertes en el exterior que se convierten en potenciales focos de cría de mosquito al almacenar agua en su interior".

En consecuencia, la Sección de Control de Plagas del Ayuntamiento de València advierte de la situación que se ha encontrado y queda a la "espera de recibir comunicación de finalización de la limpieza, desescombro y de la retirada de maleza y elementos inertes para instalar dispositivos de seguridad en el interior del edificio".

Trabajos municipales

El último movimiento administrativo en los Docks de la Marina se realizó hace meses. El gobierno municipal decidió externalizar la evaluación patrimonial del inmueble y en diciembre del año pasado encargó un informe sobre la protección del edificio al arquitecto y presidente del Consell Valencià de Cultura, José María Lozano Velasco. La alcaldesa María José Catalá y la concejala Paula Llobet habían explicado que este documento era esencial para conocer el grado de protección que tenía el edificio y, a partir de ahí, decidir con total “seguridad jurídica” qué intervenciones podían acometerse en él.

Lozano entregó el informe en febrero de 2026 y en su argumentación descartaba elevar la protección patrimonial del edificio a categoría de Bien de Relevancia Local (BRL) apoyado en varios aspectos. Desde un punto de vista artístico y arquitectónico, “el conjunto no se identifica con un estilo característico ni contiene un lenguaje propio, ni condiciones materiales o constructivas de especial relevancia”, señala el informe. Desde un punto de vista histórico, “el bien no ha sido protagonista de hecho alguno relevante”. Y desde un punto de vista arqueológico, “no se aprecia valor alguno –incluido el industrial– propio del conjunto”.

El arquitecto resaltaba además en su informe que el edificio actual de los Docks no es el diseño original de Victor Gosálvez de 1912, sino que se trata del resultado de una reforma motivada por causas económicas, la cual aumentó el número de pisos y cambió la distribución interior mediante una cuadrícula de pilares más estrecha para soportar mayores cargas. Para combatir la subida de precios, se sustituyó el sistema previsto de apoyos y entramados de hierro por cemento armado, que es como nos ha sido legado.

Así las cosas, el Ayuntamiento de València trabaja en la asignación de un uso que será "emblemático", muy posiblemente relacionado con la innovación y las nuevas tecnologías, que es la temática que se ha impuesto en esta parte de la Marina de València. Después de ser discoteca durante varios años, surgió la idea de convertir este edificio en centro de datos, pero finalmente esa opción también ha sido descartada.

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