Urbanismo
Vecinos de Benicalap estallan contra unos nuevos bajos turísticos: "Es una auténtica aberración ilegal"
Los vecinos de la calle Encarna Albarracín de València denuncian la apertura de boquetes en zonas comunes para la instalación de ventanales en un 'hostel'

Agujero en la pared de una zona común para colocar las ventanas de los apartamentos turísticos de la calle Encarna Albarracín / Levante-EMV

Aunque la mayoría de las noticias hagan referencia a la proliferación de apartamentos turísticos en la parte de la fachada marítima de València, lo cierto es que este tipo de inmuebles salen como setas por todos los barrios de la ciudad. No hace falta tener la playa al lado, ni siquiera estar cerca del centro, con ubicarse dentro del casco urbano ya vale.
Así que ninguna zona se libra, tampoco el barrio de Benicalap donde, al calor del Nou Mestalla, se están convirtiendo numerosos bajos comerciales en alojamientos turísticos. Más allá de esta mutación del uso de los inmuebles, hay otros aspectos que han provocado que una comunidad de propietarios de un residencial de la calle Encarna Albarracín haya estallado ante las obras que se están llevando a cabo en la planta baja de sus edificios: han abierto boquetes las paredes en las zonas comunes.
Aunque los residentes de este grupo de fincas llevan meses movilizándose contra este proyecto urbanístico que contempla la construcción de 22 habitaciones en 863 metros cuadrados, este martes la construcción de este 'hostel' ha dado un paso más en una carrera que nunca llegó a detenerse pese a las denuncias que ha recibido durante su edificación. Los operarios han agujereado algunas de las paredes orientadas hacia el interior del complejo para poner unos ventanales "algo que impide la ley y los estatutos de la comunidad: no se puede modificar la estética que da a las zonas comunes", aseguran los vecinos de la calle Encarna Albarracín.
Esta actuación de la llamada promoción Albarracín ha sido "denunciada, notificada a la policía, al ayuntamiento, pero nada les para. El juez ha fijado la vista para febrero de 2027, cuando será tarde", lamentan los residentes quienes califican esta modificación visual como "una auténtica aberración ilegal", además de protestar por los ruidos constantes derivados de la obra.
Querella contra Juan Giner
La historia de estos alojamientos no está exenta de polémica. De hecho, tal como publicó Levante-EMV en el mes de abril, el concejal de Urbanismo, Juan Giner y el jefe de servicio de Planeamiento, Fernando Belenguer, fueron denunciados por el grupo de inversores extranjeros que impulsa este proyecto después de que el político y el técnico les frenaran, amparados en la moratoria que afectaba a los apartamentos turísticos, dos proyectos de apartahoteles en sendos bajos comerciales de Benicalap Norte, el de la calle Encarna Albarracín y otro en la calle Carlos Cortina número 5 que contempla la construcción de 39 habitaciones con recepción repartidas en 1.827 metros cuadrados.
Finalmente, la jueza instructora sobreseyó la causa y rechazó las acusaciones de la promotora quien consideraba que Giner y Belenguer habían dictado resoluciones injustas por una "voluntad política" de restringir el turismo en València, y les acusaban de prevaricación.
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