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Eclipse de sol

El reto antes del eclipse en l'Albufera de València: encontrar la sombra para combatir el sofocante calor

Pertrechados con sombrillas, protectores solares, agua a discreción, comida, sombreros y las pertinentes gafas especiales el respetable aguantó al 'lorenzo' cayendo a plomo

Buscando la sombra en l'Albufera

Marina Falcó

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Marina Falcó

Marina Falcó

València

Además del sol (todavía sin eclipsar), quienes se han acercado ya a l'Albufera de València para no perderse la imagen histórica del eclipse de esta tarde desde el lago se han encontrado con otro protagonista esperado: el calor sofocante. A orillas del embarcadero de la Gola de Pujol, los observadores del eclipse (que están llegando casi seis horas antes de que comience el eclipse) buscan como pueden un trozo de sombra donde refugiarse del abrasador sol. Junto a las sombrillas, las pocas que existen en el embarcadero, hay quien ha recurrido hasta paraguas para procurarse un poco de paz. El calor está apretando durante toda la jornada, pero hay quien no ha tenido reparos en echarse una siesta tapándose la cabeza con la gorra.

Al embarcadero de la gola de Pujol, poco a poco ha ido acercándose el personal. Italianos, alemanes y franceses son el principal público que parece blindado a calor extremo que se cierne a las tres de la tarde. Hay quien ha venido únicamente armado con un paraguas para protegerse del sol. La emergencia sanitaria se convertía cada vez más en una amenaza real. Pertrechados con sombrillas, protectores solares, agua a discreción, comida, sombreros y las pertinentes gafas especiales el respetable aguantó al 'lorenzo' cayendo a plomo sobre sus cabezas apenas sin inmutarse con tal de no perder un sitio privilegiado en el embarcadero de la Gola de Pujol, conocido punto de encuentro para ver los atardeceres más bonitos de València.

Una siesta en l'Albufera esperando el eclipse.

Una siesta en l'Albufera esperando el eclipse. / Marina Falcó

'Quien espera, desespera' así que el rato previo a que sucediera el momento clave se pasó realizando actividades alternativas a lo largo del día. La más lógica ha sido pasar la mañana y parte de la tarde en las playas cercanas. Mientras el sol castigaba los cogotes, ¿por qué no aprovechar y coger algo de bronceado? También comer en alguno de los escasos locales de restauración del lugar. Y en el momento de la espera, una vez cogido el sitio, hubo quien hasta se echó una siesta con la gorra cubriéndose a cabeza.

Riesgo a golpes de calor

Otros condicionantes serán las temperaturas máximas y el riesgo de incendios. En cuanto a las primeras, se prevén hasta 36 grados en el interior y 32 o 33 en el litoral. Esto dispara el riesgo a sufrir golpes de calor porque cabe recordar que las zonas de observación del eclipse son justamente espacios a pleno sol y con poca sombra. A la hora del eclipse se espera que "las temperaturas hayan descendido en general entre dos y cinco grados respecto a los valores máximos", añade el informe. En cuanto a la segunda cuestión, la del fuego, una de las que más preocupa a la Generalitat Valenciana, se prevé un riesgo "muy alto o extremo" en toda la provincia de Castellón y en el interior de la de Valencia, las dos zonas donde mejor se verá el eclipse.

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