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Sanidad

Verano sin ascensor en el Centre de Salut Salvador Allende de Torrefiel: "Habría podido subir a gatas, pero no hay derecho"

La ausencia de un elevador y el mal funcionamiento del ascensor, han dificultado el acceso a pacientes con movilidad reducida tras averiarse a poco de la reinauguración, aunque ya se ha reparado

El centro de salud de Salvador Allende, en una imágen de archivo

El centro de salud de Salvador Allende, en una imágen de archivo / Germán Caballero

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València

Maria Asunción Piera es una de las pacientes del Centro de Salud Salvador Allende, del barrio de Torrefiel , que fue reinaugurado el mes pasado, no sin controversia. Ella sufre los estragos de un ictus, que le ha afectado en parte al aspecto locomotor del cuerpo, como a la parte del habla. Asunción, cuenta las dificultades que ella y otros pacientes con impedimentos locomotores viven a la hora de acudir al centro, -o, por lo menos, han vivido- como subir los escalones, debido a que no hay un elevador que pueda ayudarle a acceder al interior: “yo podría subir, a gatas, por ejemplo, pero creo que no hay derecho”, indica.

“Estas pésimas condiciones no son justas”, dice Asunción, que no solo piensa en su situación, sino que afirma que es una “necesidad humana”, ya que no solo le afecta a ella, sino a cualquier persona que tenga “un pie vendado, un problema de andar o cualquier otra cosa”, dice. “Le puede pasar a cualquiera, y no debería de ser así”.

El problema no termina aquí, ya que, según comenta, una vez se accede al centro de salud, el ascensor no funciona, lo que “obliga a los pacientes a subir por las escaleras”, que para algunos de ellos puede llegar a convertirse en una verdadera odisea. Piera también advierte de la falta de otros servicios básicos, como que no haya aire acondicionado, o que no tengan una conexión estable a internet.

La conselleria de Sanitat, reconoce que el ascensor, que formaba parte de la reforma integral que el Centro de Salud, tuvo a principios de julio, ha estado hasta el jueves pasado bajo mantenimiento debido a una avería, que ocurrió la primera semana después de la reapertura, pero que, más de un mes después, ya funciona correctamente. Y aún así, le recuerda que el tiempo que estuvo el ascensor averiado, se habilitaron consultas en la planta baja del edificio, destinadas principalmente a los y las pacientes con movilidad reducida.

Con respecto al escalón de acceso al centro, Sanitat afirma que existen rampas de acceso desde antes de la reforma, pensadas especialmente para facilitar el acceso al centro a aquellas personas que no puedan subir escaleras.

Pese a todas las quejas, Asunción agradece profundamente la ayuda de los profesionales sanitarios del centro, que según comenta “son unos ángeles”. Debido a la ya mencionada situación de las escaleras de acceso, los médicos le bajan a Asunción los papeles y objetos que se debe llevar, y se los entregan en la puerta. “Si he decidido hablar, es también en parte por ellos, porque tampoco se merecen trabajar así”, dice la paciente.

“Esto lleva así desde que el centro de salud está funcionando de nuevo”, concluye Asunción, que espera una operación a corazón abierto muy próxima, y estaba angustiada por el funcionamiento del centro de salud, que tenía que visitar con frecuencia.

Responsabilidades

Asunción cree que “debían de saber que no estaba preparado para abrir”. Mediante esta denuncia, Piera insta a “recapacitar”, y carga duramente a su actuación actual: “hacen falta menos sonrisas y fotos y más voluntad de asegurarse de que todo lo que se inaugura funciona como debería”.

El centro de Salud Salvador Allende ya había estado puesto bajo juicio, debido a la escasez de recursos básicos y poco equipo médico del que dispone. Uno de los ejemplos de esta falta, y que ya se denunció el mes pasado, es el hecho de que hubiera consultas sin puertas, situación que según la afectada, no ha mejorado, debido a que Asunción menciona un incidente en el que una de las puertas de consulta se salió de las bisagras, y “casi aplasta a una de las doctoras”.

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