Son esenciales para el verano. Junto con las chanclas y las sandalias, las zapatillas tipo sneaker, de lona o de tenis se han ido convirtiendo temporada tras temporada en uno de los calzados esenciales de la época estival. Combinan con pantalones largos y cortos. Quedan genial con cualquier vaquero y puede llevarse hasta con bañadores. Son cómodas, frescas y se pueden llevar con calcetines o sin ellos. Las hay de muchos colores y estampados pero casi siempre conviene tener unas de color blanco. Sin embargo tienen un problema: su limpieza.

¿Cómo se limpian? La paradoja con este tipo de zapatillas es justamente esa. Las más buscadas son las blancas pero justamente el color blanco es el que más se ensucia y es entonces cuando toca decidir cómo volverlas a dejar como nuevas.

Limpiar las zapatillas en la lavadora

Existe la creencia de que este tipo de zapatillas no deben lavarse nunca en la lavadora. Hasta cierto punto es cierto pero existen métodos para poder hacerlo sin poner en riesgo la zapatilla. Este método sería más recomendable para las zapatillas de tipo lona no tanto para las de piel o imitación de piel.

Es conveniente recurrir a programas cortos sin centrifugado o con una centrifugado muy suave. La única precaución es la de retirar los cordones para que no se líen con el tambor y quitar también la plantilla para permitir un correcto lavado de todo el interior del calzado.

La lavadora permitirá una limpieza más profunda de la zapatilla. Puede que no sea la mejor opción para la primera lavada de este tipo de calzado si tienes miedo a que se dañe. Por eso, existe un alternativa menos abrasiva que la lavadora.

Truco para dejar como nuevas las zapatillas blancas

Truco para dejar como nuevas las zapatillas sin pasar por la lavadora

Existe un alternativa a la lavadora para limpiar este tipo de zapatillas. Requiere muy pocos productos y el resultado es espectacular. Solo se necesita un poco de jabón, agua, vinagre y bicarbonato sódico.

Con esa mezcla se obtiene un preparado que puedes utilizar con un paño o cepillo de cerdas suaves para limpiar toda la superficie de la zapatilla. La mezcla permite eliminar las manchas tanto de la tela como de la piel. Si los cordones están sucios es conveniente quitarlos y sumergirlos e una mezcla de vinagre y bicarbonato. Tras un par de minutos a remojo y con la ayuda del cepillo quedarán como nuevos.

Para eliminar la suciedad de la goma de la suela de las zapatillas puedes utilizar una mezcla de pasta de dientes blanca con un poco de agua. Retira el exceso con agua y aclara. Solo falta dejar secar al aire y listo. Zapatillas como nuevas.