No, no es una utopía: es posible recuperar el blanco de los calcetines sin tener que frotar y frotar. Ojo, siempre que los calcetines sean bastante nuevos y no estén especialmente castigados o sucios. En estos casos, tendrás que tomarte más molestias y emplear métodos más drásticos, pero si hablamos de calcetines en buen estado y que quedan negros después de haber pasado un día de colegio y parque y varias horas en pies que andan descalzos por el suelo de casa, esta es tu solución.

Una fórmula infalible

Para recuperar el blanco de los calcetines (comprobado por propia experiencia) sin frotar, nada mejor que emplear la fórmula mágica que la famosa Ordenatriz ha hecho tan popular. La mezcla es muy fácil de hacer:

  • medio litro de agua caliente
  • dos cucharaditas de jabón en escamas (si contiene glicerina, mejor)
  • 60 ml de amoníaco

Lo primero de todo es que, con el agua caliente, disuelvas las dos cucharaditas de jabón en escamas. Tienen que deshacerse del todo y es muy importante que no eches más jabón del que necesitas, puesto que luego tiende a solidificarse y, si hubiese demasiado, no podría salir por el pulverizador.

Una vez disuelto el jabón en escamas, agrega el amoníaco. También podrías sustituir este último producto por vinagre blanco de limpieza, pero el resultado no sería tan bueno y te costaría un poco más quitar la suciedad. Aún así, también te dará buenos resultados, así que, si lo prefieres, puedes utilizarlo.

Cuando la mezcla esté fría, o al menos templada, pásala a un recipiente con pulverizador. Ya está lista para ser utilizada.

Cómo limpiar los calcetines blancos sin tener que frotar. Pexels/Ron Lach

A la lavadora

Para recuperar el blanco de los calcetines sin tener que frotar, has de rociar bien los calcetines con la fórmula mágica, tanto en la planta como en la puntera y el talón.

Si quieres dejar descansar la prenda unos minutos impregnada en esta mezcla, mejor que mejor. Y si la suciedad es mucha y muy resistente, puedes incluso hacer más cantidad y sumergir los calcetines en la fórmula. No obstante, para unos calcetines de niño normalmente sucios, con rociarlos será suficiente.

A continuación, ponlos a lavar con el resto de ropa blanca (si la mezclas con colores, te saldrá como mínimo gris), utiliza un detergente adecuado y lava en un ciclo largo en la lavadora como el de algodón, por ejemplo. Verás los resultados al tender los calcetines.