Los mitos y supersticiones forman parte de nuestra cultura y uno de los más arraigados es la tradición de considerar al gato negro como la encarnación de algún tipo de mal. Famosa es, de hecho, la supuesta relación de los gatos negros con la mala suerte. Pero, ¿de verdad hay alguna relación entre el color de los gatos y su personalidad o con cómo se comportan?

Un estudio realizado en Estados Unidos con decenas de personas propietarias de gatos reveló que la mitad consideraba que el color de su animal de compañía estaba directamente relacionado con su carácter. En este análisis, todas las personas que creían que el pelaje de su felino dictaba su personalidad establecieron las siguientes diferencias:

  • gato blanco: independiente, tranquilo, amistoso y reservado
  • gato naranja: amistoso, afectuoso y perezoso
  • gato bicolor: amistoso y afectuoso
  • gato tricolor: independiente e intolerante

Sin embargo, otro estudio realizado en Reino Unido ofreció resultados diferentes, con lo que se desprende que la supuesta relación entre el color de un gato y su personalidad está íntimamente vinculada con la cultura a la que pertenece la persona a la que se pregunta. En Inglaterra, muchos dueños de felinos también creen que estos tienen una determinada personalidad en función de cuál es el color de su pelaje. Sus diferencias son las siguientes:

  • gato naranja: afectuoso, amistoso y perezoso
  • gato bicolor: independiente e intolerante
  • gato tricolor: afectuoso, amistoso y activo

¿Qué relación hay entre el color de un gato y su personalidad? Pexels/Arina Krasnikova

Ante estos resultados es necesario destacar que la opinión de estos propietarios de felinos podían muy bien estar influenciados por múltiples factores culturales. No hay que despreciar las supersticiones locales, como sucede con los gatos negros, ni la visión que tenemos de determinados personajes en medios de comunicación, cine o televisión y que, de manera inconsciente, podemos relacionar con nuestros animales de compañía.

De hecho, los resultados de ambos estudios sobre la personalidad de los gatos de color naranja reflejan un carácter idéntico al que uno de los gatos naranja más famosos del mundo: Garfield. Mientras, los gatos negros son los que menos se adoptan en los refugios de animales, probablemente por las supersticiones populares y la imagen que en la Edad Media se dio a los gatos, a los que se consideraba como la encarnación del mal. No en vano, esa percepción continúa vigente y la figura del gato negro es una de las más utilizadas en fiestas como Halloween, por no hablar de la creencia popular de que atraen o son signo de mala suerte.

Qué dice la ciencia

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Pese a todo, la creencia de que el color de los gatos determina su personalidad es algo que no es demostrable científicamente. Es cierto que muchos felinos pueden compartir determinados rasgos como el color de los ojos o del pelaje, sobre todo entre los gatos de raza, y que muchos de estos ejemplares también pueden tener en común rasgos específicos del carácter. Pero la verdad es que todo esto tiene mucho más que ver con el hecho de compartir una determinada genética que con una supuesta relación entre el color y la personalidad.

Cada gato tiene su propio carácter, como las personas, y en principio nada tiene que ver con el color de su pelaje, como no hay una personalidad específica y común para las personas que tienen el pelo negro, para los rubios o para los pelirrojos.