Las mascotas comparten nuestra vida y se convierten en un miembro más de nuestra familia, aunque también pueden conseguir el efecto contrario. Y es que hay gente a la que no le gustan los perros o los gatos (sólo por mencionar dos de las mascotas más populares) o que simplemente les tienen miedo y, por eso, prefieren tenerlos lejos. En estos casos, no es de extrañar que, cuando un perro o un gato se les acerca, intenten ahuyentarlo para evitar entrar en pánico.

Hay formas muy populares de ahuyentar a un gato con una interjección, así como a un perro. En el caso de los felinos, lo más usual es gritarles con tono firme alguna de las dos interjecciones más conocidas para ahuyentar a los gatos. Son estas: ¡zape! o ¡sape! Si se dice en el tono adecuado, los resultados están garantizados. Eso sí, es fundamental mantener un tono de voz firme y con autoridad. Si encima se acompaña de una pequeña patada en el suelo, mejor que mejor. El animal detectará enseguida que no es bienvenido y huirá.

Cómo llamar a un gato: interjección para que se acerquen

Si lo que quieres es conseguir el efecto contrario, también hay formas de llamar la atención de un gato para intentar hacernos amigos de él, que se acerque o que pierda el miedo. Lo habitual es bisbisear y llamarle con voz suave y tranquila. Si estás nervioso, el animal detectará tu estado y es fácil que no se fíe ni se acerque. Sin embargo, si estás relajado y le transmites confianza, le hablas con dulzura y paciencia, antes o después obtendrás tu recompensa.

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Cómo espantar a un gato. Pexels/Inge Wallumrød

Para llamar a un gato, lo más usual es llamarle repetidamente 'misi', 'mis' o 'michi', así como bisbisear con cariño. Si insistes y le ofreces algún tipo de recompensa, como algo de comer o beber, el gato acabará por acercarse a ti.