Por si todavía quedaba alguien que lo pusiera en duda, los perros piensan. Así lo ha demostrado un estudio realizado por la Universidad de Emory y cuyos resultados se han publicado en un artículo del Journal of Visualized Experiments.

Daisy y Bhubo fueron los protagonistas de esta investigación. Durante el proceso, los canes tuvieron que visualizar tres películas de 30 minutos cada una, mientras permanecían conectados a una máquina de resonancia magnética. En los films se mostraban a mascotas con sus dueños, perros corriendo o siendo premiados, gatos, ciervos, etc.

Las mismas películas fueron vistas por los personas, y los resultados del experimento fueron claros: la mente de un perro y la de un humano son diferentes. En definitiva, los perros muestran menos atención a quién o qué ven que las personas, mientras que se preocupan más por la acción en sí.

Además, el cerebro humano distingue todos los colores, mientras que los canes observan tan solo en tonalidades azules y amarillas. Sin embargo, los perros han demostrado tener mayor capacidad de detectar el movimiento a través de la vista que nosotros.