La nueva Ley de Protección Animal ha puesto el foco especialmente en los animales domésticos. ¿Su finalidad? Protegerlos más y evitar principalmente su maltrato y abandono. En esta catalogación entrarían los perros, gatos, hurones, y algunas especies de peces y pájaros. Entre las diferentes iniciativas que se pondrán en marcha se encuentra la limitación de los animales que serán considerados mascotas o la obligación de realizar un curso para todas aquellas personas que tengan un perro, entre otras. Respecto a los gatos también se han incluido varias novedades, como por ejemplo una nueva clasificación de los mismos:

Gatos con hogar

Los gatos con hogar son, tal y como su propio nombre indican, aquellos que vivan en una vivienda. Para las personas que tengan gatos a su cargo será obligatorio cuando entre en vigor la nueva ley que dichos felinos lleven un microchip y que, además, deban ser esterilizados antes de cumplir los seis meses de edad. Dentro de esta categoría se incluirán otras cuatro subcategorías:

  • Gatos identificados: los que lleven el microchip
  • Gatos moderadores: los que vivan en un hogar, pero que también salen a la calle sin supervisión
  • Gatos abandonados: los que llevan microchip, pero están en la calle y nadie los ha reclamado
  • Gatos extraviados: los que llevan microchip y se han perdido, pero que los dueños sí que han denunciado su desaparición

Un gato comunitario que vive en la calle. Pexels

Gatos comunitarios

Los gatos comunitarios son las crías de los gatos clasificados como merodeadores, abandonados o extraviados. No están identificados (no llevan microchip) y se dividen en dos subcategorías:

  • Gatos adoptables: los que son susceptibles de encontrar un hogar, bien sea por su edad, por el tipo de carácter o por sus habilidades para sociabilizar
  • Gatos no adoptables: los que no son susceptibles de encontrar un hogar por su carácter y falta de habilidades para sociabilizar. Estos gatos pasarían a formar lo que se conoce como colonias felinas