Cuando un bebé nace, el cordón umbilical, por el que ha permanecido unido a su madre y por el que se ha alimentado durante toda la gestación, es cortado y pinzado para que, al cabo de unos días, acabe cayéndose y dando forma a lo que será el ombligo.

Curar y proteger el cordón es una de la primeras tareas de los padres, que nada más salir del hospital, deben emplear parte de su tiempo en cuidar el cordón umbilical para evitar posibles infecciones y facilitar su secado y caída.

Meri Poveda, matrona del centro de salud de Mislata, dependiente del área de salud de Manises, señala que lo habitual es curar "de dos a tres veces" al día el cordón con "alcohol de 70º", a no ser que la recomendación del pediatra sea otra.

Cómo curar el cordón umbilical

Asimismo, la especialista aconseja mantener la zona del ombligo seca y "al aire", sin que la tape el pañal, para favorecer que el cordón se seque y se caiga. En caso de observar alguna anomalía en la piel o el cordón, añade, "hay que consultarlo con la matrona o el pediatra".