Al comenzar a dar el pecho es habitual cometer una serie de errores que, sin la necesaria supervisión o corrección, podrían llevarnos a fracasar con la lactancia materna.

Esos fallos, que suelen ser fruto de la inexperiencia o la ignorancia, están perfectamente identificados por parte de las asociaciones prolactancia o los grupos de madres. Amamanta, una de los colectivos con más peso en este ámbito en la Comunitat Valenciana, cuenta con talleres de apoyo para evitar precisamente estas situaciones. Raquel Sarabia, voluntaria en el Hospital de Manises, donde colabora con las madres que acaban de dar a la luz y quieren dar el pecho a sus bebés, describe algunos de estos errores.

A su juicio, uno de los más comunes es la utilización del chupete para calmar a los niños (no se recomienda hasta un mes después del nacimiento porque puede confundir al bebé). "Interfiere en la forma en la que el bebé debe coger el pecho", señala, algo que, a la postre, también resultará perjudicial para la postura al mamar y que podría provocar grietas en el pezón de la madre.

Además, el bebé "se frustra porque no saca leche y todo ese movimiento de succión que hace se pierde en vez de estimular el pecho".

Errores que no debes cometer al iniciar la lactancia

Otro de los errores al inicio de la lactancia es no respetar los tiempos del bebé. "Es habitual que mame un poco y descanse", explica Raquel Sarabia, "hasta el punto de que cada toma puede llegar a durar hasta media hora porque el calostro fluye gota a gota".

Lo mejor, destaca la voluntaria de Amamanta, es que "el bebé se suelte solo del pecho porque eso nos indica que ya ha tomado suficiente" y así "nos garantizamos que se está alimentado de forma correcta" por la diferente composición de la leche materna, más aguada al principio y más rica en grasas conforme avanza la toma.