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La picadura de araña de Ibiza es el primer caso que obliga a amputar dedos en España

El médico del Hospital Can Misses que atendió al joven afectado explica que el tratamiento consistió en "mejorar la circulación para evitar la sobreinfección" ya que "no existen protocolos establecidos"

La mano del joven galés, ya necrosada y con ulceraciones. DI

Juan Martínez, el médico residente que trató durante la mayor parte del tiempo al joven de 19 años que sufrió una grave picadura de araña en Ibiza a principios del mes de junio, explica que los tratamientos que se le aplicaron al paciente iban dirigidos a "mejorar la circulación de la sangre para evitar una sobreinfección". Según explica Martínez, se trata del quinto caso similar del que se tiene constancia en España gracias a los registros en la literatura científica, por lo que no existe un "protocolo específico a seguir" debido a lo "anecdótico de estos casos".

El afectado, que visitó primero una clínica privada de Sant Antoni, ingresó en el área de Urgencias del Hospital Can Misses pasadas las 24 horas desde que tuviese lugar la picadura, que sucedió al atardecer mientras veía una puesta de sol junto a unos amigos. A pesar de no haber acudido directamente a Urgencias, el doctor explica que si hubiera ingresado antes "no hubiera influido en nada", ya que en la clínica de Sant Antoni le aplicaron tratamientos similares a los que recibió en el hospital, con el objetivo de parar la infección. "Le dieron antibióticos y le aplicaron corticoides, pero cuando vieron que iba a peor decidieron derivarlo al hospital", explica el médico.

‘Loxosceles reclusa’

Una vez en Urgencias, y con la mano cada vez más hinchada, la sospecha diagnóstica abarcaba un espectro muy amplio debido a que el joven no podía especificar la morfología de la araña que le había mordido. "En función del informe clínico que se hizo, se investigó para conocer la clase de arácnido que podía haber causado dicha mordedura y todo apuntaba a que podía tratarse de la ‘lexosceles reclusa’", indica. "Se trata de una araña que se encuentra en lugares rocosos y húmedos, como cuevas, por lo que coincidía con la descripción del lugar en el que se encontraba el joven, y encontré un estudio en el que constataban la existencia en Ibiza", destaca. 

Durante las dos semanas que estuvo ingresado el joven se estableció una vía de "necrosis principal en los dedos índice y corazón, que afectó también a parte del dedo índice". Según explica Martínez, el tratamiento fue fluctuando e inicialmente mejoró, aunque después se fue estabilizando. "El objetivo era conseguir salvar el resto de la mano y paralizar la necrosis", recuerda.

Como el tratamiento iba a ser prolongado, los médicos sugirieron al joven que se trasladara a su casa para continuar en "un entorno familiar". "Le dijimos que lo mejor sería que volviera a su casa con su familia para que se sintiese apoyado a nivel psicológico", explica Martínez.

En la actualidad, el joven continúa con el tratamiento en Gales a la espera de que el resto de la mano se recupere para someterse a una intervención en la que se le amputarán dos dedos, y parte de otro. Según explica el médico, desde el principio se veía que era "poco viable" recuperar el tejido afectado por la necrosis, por lo que el objetivo fue en todo momento "evitar que se extendiera al resto del cuerpo".

Varias picaduras anuales

Guillem Pons, profesor del departamento de Geografía de la Universitat de les Islas Baleares especializado en Biogeografía, y que llevó a cabo su tesis doctoral sobre las arañas de Baleares, niega la existencia de la denominada araña reclusa en la isla, ya que asegura que no hay "constancia de ello", y explica que la picadura se debería a una araña ‘loxesceles rufescens’.

El turista podría haber sido mordido por una araña ‘Lexosceles rufecens’. DI

"Cada año hay casos de picaduras de esta especie que se complican, ya que es una especie relativamente común en Baleares", explica el experto. Según cuenta, este tipo de arácnidos se encuentran "tanto en ámbitos urbanos como en zonas agrícolas, así como en cuevas, rocas o lugares húmedos". De la familia de los sacáridos, el veneno causa el denominado ‘loxocelismo’. "Provoca necrosis, ulceraciones y, posteriormente, caída de la piel", indica el profesor, que explica que "son de aspecto pardas, delgadas y de patas largas, pero no muy grandes, y suelen caminar por el suelo y esconderse debajo de las piedras, en entradas de cuevas o en un armario húmedo". "Hace años me llamaron por una señora a la que le había picado en la espalda al ponerse el abrigo", recuerda.

Aunque reconoce que nunca había oído de un caso en el que llegara a haber amputaciones, asegura que todo "depende de cómo reaccione el cuerpo de la persona afectada" ya que "normalmente las picaduras de estas arañas no causan consecuencias tan graves". Sin embargo, el experto apunta que "en Ibiza ha habido más casos graves. A finales de enero una chica me llamó porque le había picado en el ojo. Por suerte el tratamiento le hizo efecto y está bien", asegura Pons, que explica que este tipo de arañas pueden "incluso causar la muerte si no se trata la infección adecuadamente".

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