Ocultos en las raíces de algunas plantas se esconden verdaderos superalimentos. Son los tubérculos, como la patata, el boniato, la yuca o la zanahoria, entre otros. Si hay un alimento repudiado en todas las dietas y sobre el que pesa una muy poco merecida leyenda negra por su alto contenido calórico ese es la patata. Este tubérculo procedente de América ha sido apartado sistemática e injustamente de toda dieta que busque perder peso.  De poco sirve que la patata fuera uno de los alimentos más versátiles y nutritivos de la historia y que su expansión por el antiguo continente salvara a miles de personas de hambre tras el descubrimiento de América. Durante los años 90, la patata se demonizó como una verdadera bomba calórica prohibida para quien quiera perder barriga. 

 

Pese a esta leyenda negra que le acompaña, la patata en realidad es un superalimento muy saludable y completo, tiene fibra y no engorda. Lo cierto es que la clave para que la patata siga siendo saludable y dietética una vez cocinada es la forma de prepararla elegida. No es lo mismo consumir la patata cocida o asada que frita. En este último caso, el aceite con el que se fríe el tubérculo será el que haga que la patata tenga muchas más calorías. 

 

El boniato es un super alimento rico en vitaminas y que puede usar como sustituto de la patata

Sin embargo, existe otro tubérculo muy similar que puedes incluir en tu dieta si prefieres no comer patata. También proviene de América, o al menos eso es lo que se creía hasta los últimos estudios realizados sobre su historia genética. Es la batata o el boniato. De aspecto muy similar a la patata, el boniato y su prima la patata son ricos en hidratos de carbono pero está también cargado de más minerales y antioxidantes. Además, su sabor es más dulce y mantecoso, por lo que es ideal para determinadas preparaciones. Hasta incluso se pueden hacer chips crujientes de boniato al horno que puede llegar a ser un sustituto más saludable de las patatas fritas.

El uso del boniato en dietas deportivas se ha popularizado en los últimos años. Pese a tener prácticamente el mismo perfil calórico que la patata (en realidad tiene más azúcares y algo más de calorías), lo cierto es que muchos deportistas de élite y personas que buscan ganar masa muscular en los gimnasios recurren al boniato en lugar de a la patata. 

 

La diferencia más importante entre el boniato y la patata es la gran cantidad de vitamina A que aporta el primero. Tiene casi el doble de vitamina A o betacaroteno que la patata. Esta vitamina es esencial para la visión normal y el sistema inmunitario.  En el caso de la vista, la vitamina A está muy relacionada con la correcta visión nocturna y recientes estudios apuntan a que la suplementación con esta vitamina podría retrasar la formación de cataratas y la degeneración macular asociada a la edad, dos lesiones degenerativas que afecta a los ojos.

¿Cómo preparar el boniato? 

Su forma de preparación es muy sencilla y admite infinidad de preparaciones. Aunque se puede freír, como la patata, el conveniente optar por otras alternativas si se busca mantener a rajatabla el exceso de grasa. 

Una forma muy saludable de incluir el boniato en una dieta que busque ganar masa muscular pero sin incluir grasas sería asarlo. Introduce los boniato limpios, partidos o enteros, en el horno hasta que estén blandos. Puedes servirlo como acompañamiento de carnes o pescados pero también como un postre añadiéndole azúcar o miel. 

También se puede usar el boniato asado para elaborar cremas o purés. Otra alternativa es preparar chips de boniato. Utiliza una mandolina para conseguir finas lonchas del tubérculo. Mételas en el horno hasta que estén crujientes. Como cualquier otro tubérculo, el boniato también se puede utilizar en guisos. 

 

 

La batata o el boniato es rico en vitamina A esencial para la vista y el sistema inmune

El boniato: el tubérculo que conquistó el mundo mucho antes del hombre 

Los últimos estudios sobre la batata confirman que es una de las plantas con mayor éxito del mundo. Al igual que la patata, la historia de este tubérculo parecía ir de la mano de la del descubriendo de América. Sin embargo, estos estudios realizados sobre diferentes especímenes hallados en la polinesia o la India vienen a confirmar que la batata se extendió por estos lugares hace miles de años, mucho antes de que los primeros colonos llegaran al nuevo continente.