09 de septiembre de 2013
09.09.2013
Análisis del Keynote de Apple

Apple sigue las huellas del éxito

El iPhone 5C, que saldrá a la venta a 599 euros, no deja de ser un juguete caro cuyo éxito futuro es incierto

11.09.2013 | 16:23

La presentación de los nuevos iPhone celebrada este martes no rompió esquemas en lo que a sorpresas se refiere. Los continuos rumores que envuelven a la compañía californiana dejan poco margen a inesperadas novedades. Pero si algo tiene Apple es que siempre se guardan algún as en la manga para que nadie se quede indiferente en sus eventos.

En este caso, el as en la manga fue una carta envenenada, en forma de teléfono 'de bajo coste' que no lo es en absoluto. Y es que el iPhone 5C, el teléfono que todo el sector preveía fuera el dispositivo de entrada al mundo de la telefonía móvil de Apple, es mucho más caro de lo esperado. Con un precio de salida de 599 € –muy lejos de los 99 $ que algunos medios han publicado–, el iPhone 5C no deja de ser un juguete caro del que veremos si tiene el éxito que pocos le auguran.

Y aquí conviene hacer un inciso para explicar la habitual y confusa guerra de precios de los dispositivos de Apple, que ha sido protagonista nuevamente en una presentación de la compañía. El iPhone 5C es un claro ejemplo. Fue anunciado a un precio de 99$, pero ese es un precio para terminales sujetos a un contrato de dos años con el operador de turno en EEUU.

Si eliminamos esa permanencia, y le añadimos el 21% de IVA imperante en nuestro país, llegamos al precio que con toda probabilidad tendrá en España el iPhone 5C libre: 599 €. Al menos ese es el precio que va a tener en Alemania, uno de los países que van a recibir los nuevos dispositivos de Apple en primer lugar. Los españoles deberemos esperar a una segunda entrega, que tendrá lugar en el mes de diciembre.

Pese al jarro de agua fría que supuso el precio del iPhone 5C –un teléfono excelente sin lugar a dudas–, junto a la mala noticia de no tenerlos en nuestro país hasta diciembre, la sorpresa de la noche llegó de la mano de su hermano mayor, el 5S. El nuevo buque insignia de la compañía norteamericana no difiere en mucho con respecto a su predecesor, el iPhone 5, al menos en lo que a diseño se refiere. El gran cambio está en su interior.

Dejando a un lado la frivolidad que ha supuesto el nuevo modelo en color dorado –¿en qué estaría pensando el departamento de desarrollo, en el rico mercado de Oriente Medio?–, el nuevo iPhone 5S es todo un prodigio tecnológico. La potencia mostrada por su nuevo procesador junto al también nuevo chip gráfico va a permitir a los desarrolladores de videojuegos crear auténticas obras de arte.

Además, un novedoso chip, denominado M7, y que se incorpora por primera vez en un teléfono inteligente, va a permitir al iPhone 5S monitorizar todos y cada uno de los movimientos que hacemos, abriendo así las puertas a un nuevo mundo de fitness, deporte y buena salud en general. Es el nacimiento de los teléfonos saludables.

Pero la innovación de este iPhone 5S no acaba aquí. Posiblemente lo más importante, lo más destacable de este dispositivo, lo que va a suponer un cambio en la propia concepción de la telefonía móvil y en su uso diario, es el lector de huellas dactilares. El sistema Touch ID "no es más que un lector de huellas" estará pensando más de uno, pero la pregunta es: ¿cuántas veces al cabo del día escribimos el código pin de nuestro smartphone para activarlo? Centenares.

El lector de huellas del nuevo iPhone 5S acaba con esa engorrosa y repetitiva acción, añadiendo un plus de seguridad inexistente hasta ahora ya que solo el propietario del teléfono podrá activarlo. Y el sistema funciona. ¡Vaya que si funciona! El sistema Touch ID es tan avanzado tecnológicamente que puede detectar un dedo mojado, incluso si no se ha colocado correctamente. Las pruebas que pudimos hacer este martes tras la presentación, en el Apple Store de la ciudad de Berlín no dejaban lugar a dudas: el sistema no hace aguas por ninguna parte, y es extremadamente útil.

Compensando en cierta forma el precio de los dos teléfonos anteriores, Apple anunció que su renovado modelo 4S se va a convertir en el teléfono de entrada al mundo iPhone, ya que tendrá un precio de 399 €, algo que no está nada mal para un dispositivo de 8 Gb de capacidad y libre que se convierte así en el pequeño –en precio– de la familia.

Junto a los tres nuevos teléfonos, se presentaron diferentes fundas –las del 5C, agujereadas, crean combinaciones de colores muy divertidas–, y el nuevo sistema operativo iOS 7, que estará disponible gratuitamente a partir del día 18 para todos los usuarios de iPhone 4 y del iPad 2 en adelante.

La de este martes fue una gran tarde, con una primera e interesantísima toma de contacto de los nuevos iPhone de Apple. No cabe duda. Ahora solo queda esperar a diciembre para poder hablar con más propiedad sobre cómo se comportan los nuevos dispositivos de Apple en el día a día. Pero me da en la nariz que las sensaciones serán más que positivas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook