Los expertos advierten de los riesgos de la hiperconectividad y aconsejan una "desconexión digital" ya que de promedio una persona mira su móvil más de 150 veces al día, según han apuntado profesionales de la Unidad de Desintoxicación y Patología Dual del Hospital Vithas Aguas Vivas.

Así, los doctores Augusto Zafra, Miguel Ángel Harto, Charo Genovés y Víctor Avellón, psiquiatras de Vithas Aguas Vivas, explican que la hiperconectividad es un concepto que "sintetiza la situación actual del ser humano en la cual convive permanentemente conectado a la información a través de diferentes dispositivos como la radio, la televisión, internet, los ordenadores, las tablets, el smartphone y el teléfono móvil".

Además, se ha generado una necesidad de conectividad permanente principalmente en niños y jóvenes por motivos educativos y por búsqueda de diversión. Los niños actuales han interiorizado desde su nacimiento la era de la tecnología instaurada en su entorno más cercano y en diferentes entornos familiares, sociales y académicos.

Así, se constata que muchas personas cuando pierden su smartphone, se va la luz o pierden la wifi o la conexión han llegado a pensar que son muy dependientes de la tecnología, o creen que no podrían vivir sin algún aparato tecnológico. En ese caso, podrían necesitar lo que se conoce como una "desintoxicación digital".

Los psiquiatras de la Unidad de Desintoxicación del Hospital Vithas Aguas Vivas afirman que "los comportamientos adictivos, repetitivos y obsesivos pueden pasar desapercibidos, pero las adicciones a las tecnologías son reales e interfieren con la vida diaria. Una gran parte de los usuarios de teléfonos móviles (28%) admite que no conducen con la seguridad que deberían mientras utilizan sus smartphones.

El 83% de los adolescentes estadounidenses afirman jugar videojuegos mientras otras personas están en la misma habitación. En lo que respecta a Internet, el 92% de los adolescentes informa que se conecta a Internet a diario, y el 24% de esos usuarios accede a Internet a través de computadoras portátiles, tablets y dispositivos móviles" por lo que advierten que "tomarnos un descanso nos enseña que podemos vivir sin esta estimulación constante y, además, reduce esa dependencia de la tecnología y la digitalización".

Del mismo modo, se aconseja una desconexión digital a aquellos trabajadores que pasan una larga jornada frente a su ordenador y participando en varias teleconferencias y al llegar a casa ven series por plataformas de streaming y revisan sus redes sociales o navegar en Internet hasta altas horas de la noche.

Entre los principales riesgos que comporta el uso excesivo o inadecuado de la tecnología los expertos destacan padecer ansiedad o FOMO -fear of missing out- (miedo a estar perdiéndose algo, o quedar excluido de las redes sociales); anular la creatividad "pues ya no genera ideas propias, todo lo que necesita lo encuentra en la red; perder el análisis crítico de la realidad y falta de reconocimiento de noticias verdaderas, así como dejarse influenciar por las noticias o tendencias de las redes sociales".

Además, fomentan el aislamiento y los problemas de socialización; pueden generarse pensamientos obsesivos y comportamientos compulsivos y aumentar el riesgo de sufrir depresión, irritabilidad o ansiedad, además de generar problemas de sueño o insomnio.

Por otro lado, algunas personas pueden renunciar a ciertas actividades y responsabilidades por estar conectado, y preferir "quedarse en casa que salir a una caminata o jugar un partido virtual que uno real de fútbol". En este sentido, puede provocar aislamiento, en particular en personas que viven solas, y perder el contacto con el entorno social y los compañeros de trabajo.

Desde el punto de vista de la salud física también puede generar problemas como el síndrome visual informático o lesiones en la columna como secuela de la posición repetida que se adopta al usar teléfono inteligente. También fomentar el sedentarismo y el sobrepeso, entre otros.

Por ello, se aconseja esta desintoxicación digital que "pasa por establecer unas normas saludables de uso, así como un compromiso y una voluntad para cumplirlo". Los expertos aconsejan empezar gradualmente y cumplir progresivamente los pequeños limites que cada uno se proponga.

También recuerdan que la detoxificación digital "no debería ser responsabilidad únicamente del individuo, sino que es una responsabilidad social y familiar.

"No se trata de eliminar por completo la tecnología de tu vida, sino de instaurar períodos regulares de desconexión digital para cultivar la interacción física y cara a cara, buscando desarrollar una actividad que no incluya tecnología como un deporte, leer, juegos de mesa y lograr una recuperación de las fronteras entre el tiempo laboral y el de descanso".