"Una canallada", así de rotundo se muestra Paco Marchi, dueño de la discoteca Salomé al ser preguntado por las inspecciones que esta pasada madrugada ha realizado la Policía Nacional junto a agentes de la autonómica y la local dentro del dispositivo establecido para controlar que se cumple con la imposición del pasaporte covid.

Las imágenes de los antidisturbios entrando a discotecas de València

Los agentes irrumpieron en 18 locales de ocio nocturno de la capital del Túria en el primer fin de semana en el que es obligatorio presentar el certificado de vacunación para acceder a estos establecimientos, en una actuación que ha causado un gran revuelo entre los empresarios de la noche valenciana al considerarla "desproporcionada".

El Cuerpo Nacional de Policía desplegó a decenas de agentes antidisturbios en las discotecas para comprobar que estas cumplían con la actual normativa covid autonómica. Los locales se vieron obligados a detener la reproducción de música y encender las luces de limpieza para que los agentes pudiesen identificar a la clientela. "No era necesario detener la actividad", apunta Marchi, quien considera que los agentes "se podrían haber puesto en la puerta, comprobar que hacíamos bien nuestro trabajo o entrar de incógnito como en cualquier otra inspección.

Su local fue uno de los primeros de toda la ciudad en ser inspeccionado, pasados 15 minutos de la medianoche, pero el empresario pone de relieve el impacto económico que la presencia policial tuvo en el local. "La gente que estaba en la cola esperando a entrar se fue al ver a 14 antidisturbios entrar como si esto fuese un narcopiso", asegura. "Al salir a la calle se me cayó el alma a los pies porque no quedaba nadie en la cola", afirma.

"La gente está concienciada con el pasaporte"

Aunque la obligación de presentar el pasaporte para acceder al interior de locales de hostelería y ocio nocturno, entre otros, ha comenzado este fin de semana, el dueño de la discoteca Salomé considera que "la gente está concienciada con el pasaporte" ya que en el local no han detectado problemas sobre esta nueva normativa. "Somos conscientes de que estamos frente a un problema de salud y somos los primeros interesados en que haya soluciones, no somos negacionistas", admite el empresario.