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Levante-EMV
Los restos de un cohete chino provocan un espectacular fenómeno espacial visible desde Valencia
Entró en la atmósfera cuando faltaban unos minutos para la medianoche de ayer domingo a hoy lunes, 11 de agosto.No se sabía con certeza si se trataba de un meteorito o de basura espacial reentrando en la atmósfera, pero lo cierto es que su visión sorprendió a todos los que anoche se encontraban a la fresca mirando el cielo, donde reinaba una luna que empezaba apenas a menguar. Finalmente, ha resultado ser los restos de un cohete chino que recientemente fue lanzado al espacio.
El fenómeno, que al principio muchos confundieron con una estrella fugaz (máxime cuando estamos en unas fechas en las que habitualmente se produce la lluvia de estrellas de todos los veranos o lágrimas de San Lorenzo), se prolongó durante bastantes segundos para gozo de todos los que pudieron verlo.
La visión de la descomposición de este cohete, que parecía viajar en dos piezas y que dejó tras de sí una enorme cola como si de un cometa se tratase, alcanzó buena parte de la geografía española. Además de en la Comunitat Valenciana, también se pudo ver en numerosos puntos de Andalucía, así como en Murcia, Castilla-La Mancha e incluso Baleares.
Qué era
Algunas fuentes han apuntado hoy a que el origen de este fenómeno fue la reentrada de un viejo satélite o algunos elementos de basura espacial en la atmósfera, lo que provocó que fuera desintegrándose por la fricción de la pieza con el aire que lo circunda.
Ya a primera hora de la tarde, la Red de Investigación de Bólidos y Meteoritos (SPMN) ha confirmado que se trataba de la cuarta etapa del cohete Jielong-3, lanzado por China el pasado 8 de agosto.
Según estas fuentes, las reentradas y fragmentaciones de artefactos espaciales pueden prolongarse durante minutos y describen trayectorias amplias y rasantes, con múltiples piezas visibles. En este caso, se trataba de basura espacial procedente de un lanzamiento reciente, un resto que había cumplido su función y permaneció en órbita hasta su reentrada en la atmósfera.
Según el Observatorio Astronómico de Calar Alto, ubicado en la sierra almeriense de Los Filabres, el objeto entró sobre el Atlántico a 118 kilómetros de altitud, recorrió más de 900 kilómetros y alcanzó una velocidad aproximada de 29.000 kilómetros por hora.
El organismo ha recordado que este tipo de episodios se registran cada vez con mayor frecuencia, como ocurrió a finales de marzo con la reentrada de un Falcon 9 de SpaceX que dejó una espiral luminosa en el cielo.



