
Kevin Contreras
La nueva ley antitabaco provoca reacciones positivas en las asociaciones de juventud y sanidad
Ver a personas fumar o vapear es un hábito común en la población. No es difícil salir a la calle a pasear, jugar con los más pequeños en el parque, ir a comprar el pan o tomarse una cerveza en un bar y respirar el humo de un cigarrillo que poco a poco se consume en la boca del vecino de mesa o de la persona que cruza la calle en sentido contrario. Una imagen que los más pequeños cada vez tienen más normalizada y que no solo se ve en el exterior, sino muchas veces también dentro de casa. Rara es la familia en la que ninguno de los miembros es fumador, tanto de forma ocasional o habitual ya sea tabaco o cigarrillos electrónicos. Un fenómeno que la ley antitábaco aprobada por el Consejo de Ministros el pasado martes 21 eliminará de los parques, terrazas, instalaciones deportivas, playas y espectáculos públicos el humo de manera permanente. Más información



