Es joven, guapo, atrevido y se ha convertido en una auténtica revelación en la música clásica. Jakub Józef Orliński (1990) es un contratenor de origen polaco y a sus 33 años es un verdadero reclamo para el público no solo por su gran voz sino por todo lo que le envuelve. Su última actuación en el Palay de Les Arts lo ha vuelto a demostras. Cosechó un éxito que ni la Pantoja. El mercadotecnizado contratenor polaco sabe venderse. Salta, baila, gesticula, se tira al suelo, habla al público como si cada espectador fuera un "colega” de toda la vida, se traviste, pasea por la platea a lo Sarita Montiel con La violetera y, ¡claro!, no falta su ya famosa pirueta, una acrobacia que al público parece gustar más que su propio canto. Embriagado por el exitazo y con la adrenalina por las nubes, la repitió ni se sabe cuántas veces.

Se ha convertido en un fenómeno que traspasa fronteras estilísticas y seduce a todo tipo de públicos. Juntoa la lírica, una de sus otras pasiones es el baile, concretamente el baile urbano breakdance.