
Agustí Perales Iborra
Cincuenta vecinos viven desde hace veinte años sin luz en una urbanización de l’Énova
A la luz del día, la urbanización La Besana de l’Énova es una zona residencial más, con sus casas completas y bien cuidadas, sus parcelas por construir y algunas viviendas a medio hacer. Quizás, llama la atención la gran presencia de placas solares en los tejados, que podría ser un signo de concienciación de los vecinos, aunque no es sólo por eso, es una necesidad, un medio de supervivencia, porque La Besana, construida desde 2005, carece de suministro eléctrico. Lo que se ve de día, de noche se desdibuja, se invisibiliza. Así se sienten muchos de los residentes, tras más de veinte años persiguiendo la finalización de las obras y la conclusión de la urbanización.



