
Levante-EMV
La urbanización La Besana de l'Énova se queda a oscuras cada tarde al no contar con suministro eléctrico
El horizonte no se acaba desde La Besana. La urbanización, ubicada en una zona alta de l’Énova, en el Port del Sapo, cuenta con unas vistas sin límites. Tampoco las problemáticas de sus vecinos parecen tener fin. Tras más de veinte años desde el inicio de las obras, con la fase de urbanización casi acabada y cincuenta de las más de ochenta parcelas ocupadas, la falta de autorización para poner en marcha el transformador eléctrico del complejo lastra su legalización. Los vecinos viven sin suministro eléctrico y reciben agua de obra. No tienen licencia de primera ocupación, porque la zona residencial no ha sido recepcionada por el Ayuntamiento de l’Énova porque no está acabada. La urbanización carece de servicio de mantenimiento y sus parques, zonas verdes y calles están abandonadas. Más información



