El protagonismo es solo para él. Artur Mas acompañado de su esposa baja las escaleras de un auditorio entregado, 3.000 personas le aplauden. Primero, saludos a los dirigentes políticos y representantes de las asociaciones civiles. Después, a su Gobierno. En el amplio y sobrio escenario, solo un atril, la bandera catalana y él, Artur Mas. Y aquí llegan las condiciones: adelanto electoral solo si es para hacer un referéndum, es decir, solo adelantará los comicios si hay un acuerdo entre los partidos y la sociedad civil. Una única lista para votar sí o no a la independencia. El líder de Esquerra ya le dijo que él no es partidario de una lista única. De hecho, al finalizar el acto, Oriol Junqueras no le ha aplaudido.