Ojo con el hielo porque en algunos bares y supermercados está bajo mínimos. Según algunos hosteleros llevan dos semanas con problemas. Las fábricas suelen almacenarlo entre enero y abril para llegar al pico de demanda del verano, pero el coste de la electricidad provocó tener que parar la producción, justo el año de mayor demanda debido a las altas temperaturas. Los repartidores no dan abasto y eso cuando hay para repartir. No todos pueden distribuir, y algunos que pueden han tenido que subir el precio, por lo que hay que buscar alternativas como autoproducirlo o comprarlo en supermercados poco a poco. El problema afecta a fabricantes, hosteleros y a grandes superficies. Y aunque de momento no se puede hablar de desabastecimiento, ya hay supermercados que han comenzado a racionar las ventas.