52 segundos de video, 4 determinantes, grabados antes de la violación. Once gamberros, el último, rubio, se tapa con la capucha. El vídeo acompaña la denuncia de vandalismo de un vecino. Los mossos que investigan la violación rebuscan en los incidentes de esa noche en Igualada. Ramón no se había fijado en el color del pelo y la actitud del que se pone la capucha. Los mossos sí. Tienen las cámaras de seguridad de esa noche, el recorrido, y tienen al mismo sospechoso en el video dela acto vandálico anterior. Pero no tiene nombre. Interrogan a los otros 10 gamberros menos a él. Solo lo conoce uno del grupo. El número de móvil coincide con uno de los enganchados a la antena más cercana a la violación. Así le pusieron nombre y apellidos. Después los seguimientos confirmaron todas las sospechas.

Un vecino de Igualada (Barcelona) grabó un vídeo de un grupo de jóvenes destrozando un coche, entre los cuales se encontraba el joven que presuntamente después violó a la joven de 16 años el 1 de noviembre, hecho que facilitó a los Mossos d'Esquadra identificarlo.

Fuentes policiales han explicado que este vídeo y otras filmaciones de las cámaras de seguridad de la zona permitieron reconstruir el recorrido que había hecho el presunto violador la noche de los hechos. También siguieron la conexión de su teléfono móvil y del de la víctima a través de las antenas.

Ver noticia completa