Como una tradición más, València se prepara para vivir la noche de Halloween. Las calabazas inundan las tiendas, los colegios se llenan de disfraces y la policía se prepara para una velada que suele ser intensa. Las colas en las tiendas de disfraces eran interminables.

 La ambientación gótica es un recurso que funciona muy bien y que cuando llegan estas fechas reaparece, fantasmal, en los disfraces, ya sea con clásicas calaveras nuevas propuestas que se nutren de esas mismas atmósferas que combinan suspense y terror. Eso sí, el dueño de un tienda de disfraces de València habla claro: "Solo con la noche de Halloween no mantenemos el negocio"