
Ana de los Ángeles
Así fue el Prendimiento y la Lanzada en la Semana Santa Marinera
Con solemnidad, añadiendo cada año un poco impacto dramático, pero tampoco sin licencia alguna cara a la galería, la Semana Santa Marinera escenifica el prendimiento de Jesús todos los Miércoles Santo. Lo hace además, a plena luz del día. El horario se pone de tal manera que aún no se ha entrado en las habituales tinieblas de las procesiones previas. Y cada vez se ha ido mejorando la megafonía y la puesta en escena. Los Longinos llegan barbudos y ceñudos para presentar la orden de arresto al Hijo de Dios quien, tras el beso de Judas, obedece sin rechistar y es conducido maniatado. Y aunque lo dirigen a territorio teóricamente amigo, una iglesia, ésta no es más que el escenario porque una vez allí, y adelantándose varias horas al relato bíblico, se le hacen pasar el tormento de la crucifixión. Para entonces, el Cristo ha dejado de ser un personaje de carne y hueso para ser una talla. Los Longinos le dan a beber una esponja con vinagre y, para acabar con su agonía, le alancean en el costado (el Longino que interpreta el papel de Longino) mientras se relatan los pasajes bíblicos.



