12 de marzo de 2018
12.03.2018

Camino a la autonomía

El Villarreal trabaja el aspecto solidario de la vida con Endavant Igualtat. Cada equipo de la cantera abandera un proyecto de cariz social. El Juvenil A se ocupa de la Fundación Síndrome de Down, con la que realiza durante el curso diferentes actividades

12.03.2018 | 04:15
Camino a la autonomía

Todavía es invierno, pero el sol pica valiente en la tribuna del Mini Estadi de la Ciutat Esportiva. Una nutrida representación de los cuarenta usuarios del centro ocupacional de la Fundación Síndrome de Down de Castelló observa con interés el partido. El Juvenil A se mide en un amistoso a los chavales del Rangers. Los locales mueven la bola y los visitantes corren detrás de ella. El resultado no importa pero los cánticos rompen de vez en cuando la quietud de la mañana tranquila. Cuando acaba el partido, los jugadores se juntan con los aficionados y echan unos penalties. Es una de las actividades del proyecto Endavant Igualtat, la tarea solidaria del Villarreal CF. Cada equipo de la cantera apadrina un programa de cariz social.

La Fundación Síndrome de Down lleva tres años colaborando con el Juvenil A del Villarreal. Cambian los jugadores, pero el espíritu permanece. En lo que va de curso, los viajes han sido de ida y vuelta. La primera actividad rompe el hielo: presentaciones de rigor. Los usuarios del centro ocupacional enseñaron después a los juveniles todas sus secciones deportivas: fútbol, baloncesto, gimnasia y senderismo. Otro día mostraron algunos de sus talleres: artesanía, autonomía, huerta y manualidades. En Navidad, representaron con éxito una obra de teatro, una adaptación del cuento de Caperucita Roja. Luego fueron al estadio de la Cerámica a ver un partido. En el día mundial de la radio, los capitanes del División de Honor amarillo fueron invitados al programa que los usuarios realizan en la radio de la Universitat Jaume I. También en la UJI está programada la siguiente: un entrenamiento conjunto en el que todos se ayudarán mutuamente. La agenda la desgrana Quique Andrés, monitor del centro ocupacional de la Fundación Síndrome de Down de Castelló.

Los objetivos
La experiencia Endavant entusiasma a los usuarios del centro. «Sobre todo a los que son futboleros», apunta Andrés, «pero también a los que no lo son porque les gusta conocer gente, hablar y relacionarse». El objetivo principal de la Fundación es que los usuarios con discapacidad intelectual lleguen a «valerse por sí mismos». En ese sentido, «trabajamos sus aptitudes para que puedan optar a un puesto de trabajo». Para llegar a lo máximo, «el camino a la autonomía», hay que empezar desde lo básico. «Que aprendan a relacionarse, a mantener una higiene personal, a cuidarse, a interactuar con las demás personas». Desde ahí se crece después con cursos de formación e integraciones laborales. Incluso los hay que viven en pisos tutelados. El centro ocupacional es para mayores de edad. La de los cuarenta usuarios actuales va desde los veinte años de los más jovenes a los 56 del más veterano. Los efectos de la vejez se perciben antes en las personas con síndrome de Down y ese es otro de los campos de batalla. «Son personas que envejecen más rápido, y ahí el deporte y la estimulación vuelven a ser importante».
A final de la temporada pasada, Andrés entregó un cuestionario a los responsables del equipo amarillo. Las conclusiones de las respuestas señalaron que la experiencia «deja huella» en las jóvenes y adolescentes promesas del fútbol. «Sirve para sensibilizar, para que conozcan qué es el síndrome de Down, y para que empiecen a implicarse más», señala Andrés.

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