Los días antes de Selectividad pueden ser de lo más estresantes para nuestros hijos e hijas. Tras todo un año trabajando y estudiando bajo presión para conseguir una nota que les asegure entrar en una carrera, pueden llegar agotados y sin ánimos para enfrentarse a los últimos exámenes.

Como familia, podemos acompañarles en la gestión de las emociones y sensaciones que pueden sentir: frustración, agotamiento, cansancio... Así como podemos ayudarles para que estén en calma a la hora de afrontar los exámenes de Selectividad. Os damos algunos consejos que podemos aplicar ya mismo.

Aconséjales que duerman bien

El descanso es un aliado de la memoria y el aprendizaje. Dormir bien ayuda a asentar los conocimientos que han repasado nuestros hijos e hijas durante el día. Así lo afirma el psicólogo Rafa Guerrero. “La memoria funciona mucho mejor tras una noche de descanso que después de todo un día despiertos”.

Si están repasando o están memorizando una parte que no tenían bien estudiada, es importante que descansen bien para que se retenga ese conocimiento. El asentamiento de estos aprendizajes funciona así. "Lo que hemos aprendido durante el día se transfiere del hipocampo. El almacén temporal de información del cerebro, a la corteza prefrontal, con más capacidad. De esto se deduce que estudiando 24 horas de forma ininterrumpida nuestra memoria no puede rendir y se colapsa”, explica Guerrero.

Por eso, para ir descansados y asentar los conocimientos aprendidos, es esencial que nuestros hijos mantengan su misma rutina de sueño que los meses anteriores en los días de la Selectividad.

Ayúdales a calmar el estrés la ansiedad

El estrés y la ansiedad en estos días puede ser muy elevado. Para poder rebajar el estrés podemos incentivar a nuestro hijo o hija a que realice una pequeña actividad que le pueda llevar a la calma. ¿Le gusta correr? Incentivemos que salga a correr. Esto le ayudará a reducir el cortisol, la hormona del estrés, y a que se segregue oxitocina, la hormona que nos da calma. Lo mismo pasa si le gusta cocinar, dar un paseo, dibujar... o simplemente abrazar a alguien puede ayudarle a llegar a algo más de calma.

Del mismo modo, los ejercicios de respiración son muy útiles si nuestro hijo siente ansiedad en días antes del examen o justo al realizarlos. Un ejercicio básico de respiración y que puede aprender tu hijo fácilmente es este: Tomar durante tres segundos aire por la nariz. Retenerlo otros tres segundos. Soltar el aire por la boca también en tres segundos. Repetir varias veces hasta que estén más calmados.

Bajar la intensidad de estudio

Es recomendable que en estos días antes de la Selectividad rebajen la intensidad del estudio y los dediquen a repasar, a hacer lecturas complementarias o a resolver las dudas que tengan. Llevan todo un año trabajando duro y mantener el mismo ritmo puede provocar que lleguen agotados a los exámenes.

Haz una escucha activa sobre sus preocupaciones

Las preocupaciones que tengan nuestros hijos e hijas se incrementarán durante la Selectividad, pero las llevan arrastrando todo un año. Por eso, es importante que hagamos una escucha activa de lo que les preocupa. Quizás no nos lo quieran contar, quizás nos lo han intentado decir y estábamos pensando en otras cosas. Por eso, en estos días en los que los niveles de estrés pueden ser más altos, preguntémosles cómo están y qué necesitan para estar en calma.

Algunas de las frases que les podemos decir son: "Entiendo que estés así, es mucha tensión acumulada". "Si necesitas calma, estoy aquí para acompañarte". Aunque ellos tengan muy en cuenta la nota para poder acceder a una carrera, es importante que nosotros lancemos (y lo hayamos hecho durante todos sus cursos escolares) mensajes sobre la importancia del esfuerzo y del proceso de aprendizaje, para que así al menos tenga en cuenta que sus seres queridos no le vamos a dejar de querer si no consigue una nota determinada.

Asimismo, debemos evitar decir algunas frases que pueden repercutir en sus niveles de estrés como "deja de preocuparte por eso, no tiene importancia”, “deja de darle vueltas” o el típico “tranquilízate”.

Tener un ambiente sereno en casa

Tan importante es que ellos estén en calma como la serenidad que haya en el entorno familiar. Si hay conflictos en estos días, puede repercutir mucho en su calma y concentración. Si tenemos conflictividad continua con nuestro hijo en casa, es mejor no caer en las mismas discusiones de siempre, y más si están relacionadas con los estudios. Asimismo, si nosotros estamos en tensión por sus exámenes, les vamos a contagiar estos estados emocionales y su ansiedad va a incrementar.