Rivalidad con buen rollo:
así vivimos ElDerbi Vasco en San Sebastián

Enero 2023

Texto: Eduard Palomares


Una socia de la Real Sociedad y otro del Athletic Club nos hicieron de guía en las horas previas al partido más importante del fútbol vasco. Una visita para conocer sobre el terreno un derbi único en LaLiga Santander, marcado por la convivencia entre las dos aficiones.

Sábado 14 de enero, 15.00 horas, faltan seis horas para el pitido inicial de ElDerbi Vasco y la Parte Vieja de San Sebastián se encuentra ya en plena ebullición, entre ‘pintxos’, zuritos, cánticos y bufandas al viento. Un seguidor de la Real Sociedad cruza entre un grupo de seguidores del Athletic Club, quienes empiezan a señalarlo y a corear con una melodía reconocible: “He visto un txuri-urdin, he visto un txuri-urdin…”. Y lo que en cualquier otro lugar podría representar un momento de tensión, inmediatamente se transforma en risas mientras el ‘txuri-urdin’ en cuestión (blanquiazul, en euskera) se señala la camiseta con orgullo. Ya se la devolverán después en el Reale Arena a los ‘zurigorri’ (rojiblancos) con un “bilbaíno el que no bote”.


ElDerbi Vasco es un caso único en el mundo, en el que la enorme rivalidad deportiva existente entre ambos clubs, la pugna por erigirse el mejor equipo de Euskadi y la competitividad por verse por delante en la clasificación de LaLiga Santander se convierte de manera instantánea en una buena sintonía entre las dos aficiones. No exenta de socarronería, eso sí. Para comprobar este ambiente único que precede el Euskal Derbia, un equipo de Prensa Ibérica se desplazó a San Sebastián para seguir a Tamara Galán, socia de la Real Sociedad, y a Ieltxu Caballero, socio del Athletic Club, durante toda la jornada y hasta el final del partido que, por cierto, ganaron los locales por 3 a 1. Este vídeo es el resultado:



ElDerbi Vasco no dura solo 90 minutos, sino que se empieza a vivir desde buena mañana, en velocidad ascendente. En un 14 de enero de meteorología sorprendentemente suave, el Paseo de La Concha se va llenando después del desayuno de cada vez más personas, paseando de punta a punta y absorbiendo hasta el último rayo de sol. Los colores de la Real dominan, pero a medida que avanza el día (y baja la marea), cada vez se pueden identificar más camisetas del Athletic. De hecho, a lo largo de toda la jornada será habitual observar a parejas, grupos y familias en los que se intercalan camisetas y bufandas de ambos equipos. Y también se escuchará alguna que otra pulla, como dos hermanos que no paran de meterse el uno con el otro pero que, en el fondo, se quieren.


Después del paseo, y quizás de algunas vueltas en la noria que todavía resiste frente al ayuntamiento después de la campaña de Navidad, ya empieza a apretar el hambre. El foco de atención se concentra entonces en las tabernas de la Parte Vieja, que hoy se han puesto en modo de reproducción ultrarrápida para atender a todos los clientes. Entre bocado y bocado, más cánticos. Y, sin previo aviso, volean juntas al viento bufandas blanquiazules y rojiblancas para corear a una sola voz la melodía que sale de una ‘trikitixa’, el acordeón vasco. El visitante primero se sorprende; luego es imposible que no se emocione. Esto es también ElDerbi Vasco, y es algo único.

El enfrentamiento número 151 en LaLiga Santander

Hasta el momento, la Real Sociedad y el Athletic Club se habían enfrentado nada más y nada menos que 150 veces en LaLiga Santander. El primero, en la temporada 1928/29 en el antiguo Atocha, aunque el primer Euskal Derbia se remonta a 1914, en el marco de la Liga Regional Vasca. En ese partido primigenio anotó su primer gol Rafael Moreno Aranzadi, más conocido por un mote que ha sobrevivido al paso del tiempo: ‘Pichichi’. Desde entonces, el Athletic cosecha 60 victorias oficiales en el campeonato liguero, por 52 de la Real. Y 39 empates.

El Reale Arena, justo antes del inicio de ElDerbiVasco - Foto: LaLiga.
El Reale Arena, justo antes del inicio de ElDerbiVasco - Foto: LaLiga.

Así, durante más de un siglo, se ha ido forjando una rivalidad deportiva que también responde a esa pugna histórica entre vizcaínos y guipuzcoanos, entre la industrial Bilbao y la refinada San Sebastián, entre la influencia inglesa y los aires franceses… El periodo más estimulante del fútbol vasco llegó en los años 80, en los que la Real Sociedad ganó dos títulos ligueros seguidos (1981 y 1982) y, justo a continuación, el Athletic se hizo con otros dos (1983 y 1984).


Una racha que costará que se vuelva a repetir, si bien ambos equipos se están acostumbrando a moverse en la parte alta de LaLiga Santander, por lo que ElDerbi Vasco celebrado el sábado 14 llegaba en un buen momento para los dos clubs. En especial para la Real Sociedad, consolidada en la tercera posición. El Athletic estaba séptimo en la clasificación, a solo dos puntos del cuarto. Además, una constatación: el fútbol vasco se ha olvidado definitivamente del ‘patadón p’arriba’ para tratar el balón de forma exquisita, gracias al buen trabajo de cantera que están llevando a cabo todos los clubs.


La sonrisa de felicidad del Reale Arena

Quizás por ese buen momento, la atmósfera era especialmente festiva e ilusionante, con conciertos, actividades y deportes tradicionales alrededor del Reale Arena durante todo el día. De nuevo, la afición ‘txuri-urdin’ y ‘zurigorri’ mezclada, algo que se mantendrá hasta la entrada al estadio, que marcará un récord de asistencia: 38.342 espectadores. Es decir, lleno hasta la bandera.


Eso sí, que nadie se confunda, aunque exista buen rollo, este es el partido que todo el mundo quiere ganar y se nota nada más salen los jugadores a calentar. Justo antes del silbato de inicio, un mosaico con los colores blanquiazules y de la ‘ikurriña’ trasmite a los jugadores locales que el público está más que nunca con ellos, mientras que el himno de la Real Sociedad cantado a capella electriza definitivamente el ambiente.

Los jugadores de la Real Sociedad celebran un gol con la afición ‘txuri-urdin’ - Foto: LaLiga.
Los jugadores de la Real Sociedad celebran un gol con la afición ‘txuri-urdin’ - Foto: LaLiga.

A partir de aquí, la historia del partido ya queda plasmada en las crónicas. Dos goles de Alexander Sorloth y Take Kubo (después de un caño espectacular) adelantan a la Real, pero el Athletic consigue poner emoción con un tanto de Oihan Sancet antes de finalizar la primera parte. Luego, el penalti transformado por Mikel Oyarzabal pone fin a las esperanzas de los leones mientras desata la felicidad en el Paseo de Anoeta: por la victoria, por los 35 puntos en LaLiga Santander (segunda puntuación histórica a estas alturas del Campeonato, que ha ya crecido a 38 después de la victoria contra el Rayo Vallecano de la pasada jornada) y porque su ‘10’ volvía a marcar un gol 315 días después, tras pasar un calvario de 9 meses de lesión por culpa de una rotura de los ligamentos cruzados. La sonrisa de Oyarzabal era la de todo Donostia.


Lo bueno de ElDerbi Vasco es que en unos meses volverá a repetirse (a mediados de abril). Bilbao se vestirá entonces de gala y las imágenes de convivencia entre las dos aficiones se verán de nuevo, pero esta vez por la Siete Calles (como se conoce al casco viejo de la capital vizcaína), la ría y, finalmente, San Mamés. Hasta entonces, queda tiempo para que ambas aficiones sigan lanzándose alguna que otra pulla: que si el penalti y la expulsión, que si vaya baño, que si os vais a desinflar, que si siempre quedamos por encima vuestro… Esa es la salsa de ElDerbi Vasco, pero su verdadero valor es una imagen que deja huella: las bufandas de la Real Sociedad y el Athletic Club danzando juntas al viento.



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