Cirugía de cataratas, miopía y ojo seco: los avances de la oftalmología en Valencia
El Servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud Valencia, dirigido por el doctor Enrique López Sánchez, aborda desde la cirugía refractiva FEMTOLASIK hasta el tratamiento especializado de enfermedades de la córnea, la retina y la superficie ocular
El Servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud Valencia ofrece una atención especializada a todos sus pacientes. / ED
Los problemas de visión no responden todos a la misma causa ni requieren el mismo tratamiento. Mientras que algunas personas buscan reducir su dependencia de las gafas o las lentillas, otras necesitan tratar unas cataratas, controlar una enfermedad ocular o aliviar las molestias persistentes del ojo seco. El diagnóstico y la elección de la técnica adecuada son fundamentales para abordar cada situación.
En este ámbito, el Servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud Valencia, dirigido por el doctor Enrique López Sánchez, combina atención médica especializada, pruebas diagnósticas y procedimientos quirúrgicos para tratar diferentes alteraciones de la visión. Entre sus principales áreas de actividad figuran la cirugía refractiva con tecnología FEMTOLASIK, la cirugía de cataratas, el tratamiento de las enfermedades de la córnea y la retina y la atención al ojo seco mediante luz pulsada intensa (IPL).
FEMTOLASIK: cirugía láser para corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo
La miopía, la hipermetropía y el astigmatismo son defectos refractivos que dificultan que la luz se enfoque correctamente sobre la retina. En determinados pacientes, la cirugía refractiva permite reducir la dependencia de las gafas o las lentes de contacto.
Una de las técnicas disponibles en Quirónsalud Valencia es FEMTOLASIK, un procedimiento que combina dos tipos de láser. En una primera fase, el láser de femtosegundo crea una fina lámina de tejido corneal sin recurrir a una cuchilla mecánica. Después, el láser excímer modifica la curvatura de la córnea para corregir el defecto de graduación.
La intervención suele realizarse con anestesia tópica mediante gotas y, en pacientes seleccionados, puede permitir una recuperación visual relativamente rápida.
Entre las tecnologías diagnósticas, terapéuticas y quirúrgicas más avanzadas, destaca la cirugía refractiva FemtoLasik. / ED
Sin embargo, no todas las personas son candidatas a esta cirugía. Antes de plantearla es necesario estudiar la graduación, la forma y el grosor de la córnea y el estado de la superficie ocular. Estas pruebas ayudan a detectar alteraciones como el queratocono y a valorar si el procedimiento es adecuado.
El objetivo es mejorar la visión sin corrección óptica, aunque los resultados y la necesidad de seguir utilizando gafas pueden variar en función de cada paciente.
Cirugía de cataratas: cómo se sustituye el cristalino
Las cataratas aparecen cuando el cristalino, la lente natural del ojo, pierde transparencia. Su desarrollo suele ser progresivo y puede provocar visión borrosa, pérdida de contraste, deslumbramientos y dificultades para conducir de noche.
Aunque son especialmente frecuentes a partir de los 60 años, también pueden aparecer antes por diferentes causas, como traumatismos, diabetes o determinados tratamientos farmacológicos.
Cuando la pérdida visual interfiere en las actividades cotidianas, el tratamiento es quirúrgico. La técnica más utilizada es la facoemulsificación, que permite fragmentar el cristalino opacificado mediante ultrasonidos y extraerlo a través de una pequeña incisión. A continuación, se implanta una lente intraocular artificial.
La elección de esa lente es una parte importante de la planificación. Las lentes monofocales proporcionan visión nítida principalmente a una distancia; las tóricas permiten corregir parte del astigmatismo corneal, y las multifocales o de rango extendido pueden reducir la dependencia de las gafas a distintas distancias en pacientes seleccionados.
No existe una opción universal: la decisión depende de las características del ojo, el estado de la retina y la córnea y las necesidades visuales de cada persona. Algunas lentes también pueden producir halos o deslumbramientos, por lo que es necesario valorar sus posibles beneficios y limitaciones antes de la intervención.
Córnea y queratocono: la importancia de detectar los cambios a tiempo
La córnea es la estructura transparente situada en la parte anterior del ojo y desempeña un papel esencial en el enfoque de las imágenes. Sus alteraciones pueden ocasionar visión borrosa, distorsión, fotofobia o molestias oculares.
Una de las enfermedades que requiere especial atención es el queratocono, que provoca un adelgazamiento y una deformación progresiva de la córnea. Suele manifestarse durante la adolescencia o la juventud y puede generar un astigmatismo irregular difícil de corregir con gafas convencionales.
Para estudiar estas alteraciones se utilizan pruebas como la topografía y la tomografía corneal, que permiten analizar la forma y el espesor de esta estructura.
Entre los procedimientos disponibles en el servicio se encuentra el cross-linking corneal, indicado en pacientes seleccionados para frenar la progresión del queratocono. La técnica combina riboflavina, o vitamina B2, y radiación ultravioleta A para aumentar la resistencia biomecánica de la córnea.
Otra de las técnicas disponibles es la implantación de anillos intracorneales mediante láser de femtosegundo, una técnica quirúrgica avanzada que permite mejorar la forma de la córnea y la calidad visual de determinados pacientes, especialmente aquellos afectados por queratocono. Gracias a la tecnología láser, el especialista puede crear con gran precisión los pequeños túneles donde se introducen los anillos, sin necesidad de utilizar cuchillas. Este procedimiento permite una cirugía más controlada y reproducible, adaptada a las características de cada córnea.
Su finalidad principal es estabilizar la enfermedad y reducir el riesgo de que continúe deformándose; no es una cirugía destinada a eliminar la graduación.
Retina: tratamientos para enfermedades que pueden comprometer la visión
Las patologías de la retina requieren una evaluación especializada, ya que algunas pueden causar una pérdida visual importante si no se detectan y tratan a tiempo.
Entre ellas se encuentra la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), que afecta a la mácula, responsable de la visión central y de los detalles. Puede manifestarse con dificultades para leer, pérdida de nitidez o distorsión de las imágenes.
En determinados pacientes con la forma neovascular o húmeda se emplean inyecciones intravítreas de fármacos anti-VEGF. Estos medicamentos actúan sobre mecanismos implicados en la formación de vasos sanguíneos anómalos y pueden ayudar a controlar la enfermedad, estabilizar la visión o mejorarla en algunos casos. El tratamiento suele requerir seguimiento y aplicaciones repetidas.
Otra patología relevante es la retinopatía diabética, una complicación de la diabetes que afecta a los vasos sanguíneos de la retina. El control de la enfermedad y las revisiones oftalmológicas periódicas son fundamentales para detectar posibles lesiones.
También es importante reconocer las señales de alarma de un desprendimiento de retina: la aparición repentina de destellos luminosos, numerosas moscas volantes o una sombra que avanza por el campo visual requieren una valoración oftalmológica urgente.
Para estudiar estas enfermedades, las pruebas de imagen como la tomografía de coherencia óptica (OCT) permiten obtener imágenes detalladas de las capas de la retina y detectar alteraciones estructurales.
Una mirada rejuvenecida y descansada
El Hospital Quirónsalud Valencia ha ampliado su cartera de servicios de Oftalmología con la incorporación de una Unidad de Cirugía de Párpados y Estética Ocular, especializada en el diagnóstico y tratamiento de alteraciones que afectan tanto a la funcionalidad de los párpados como a la apariencia estética de la mirada.
Entre los procedimientos que realiza esta unidad destaca la blefaroplastia superior e inferior, una intervención que permite corregir el exceso de piel y, en determinados casos, las bolsas de grasa de los párpados, contribuyendo a rejuvenecer la mirada y mejorar el campo visual cuando existe una caída significativa de la piel del párpado superior.
La unidad aborda también patologías palpebrales como el ectropión y el entropión, alteraciones que provocan que el borde del párpado se desplace hacia fuera o hacia dentro, respectivamente, y que pueden ocasionar irritación, lagrimeo, molestias o lesiones en la superficie ocular.
Con esta nueva unidad, el hospital refuerza su apuesta por una atención oftalmológica integral y personalizada, combinando la mejora estética de la región periocular con el cuidado de la salud ocular y la recuperación de la funcionalidad de los párpados.
Ojo seco: el papel de la luz pulsada intensa (IPL)
El escozor, la sensación de arenilla, el enrojecimiento y la visión fluctuante pueden ser síntomas del síndrome del ojo seco, una enfermedad de la superficie ocular relacionada con alteraciones en la estabilidad o la composición de la película lagrimal.
En algunos casos, el problema está asociado a la disfunción de las glándulas de Meibomio, situadas en los párpados y responsables de producir la capa grasa de la lágrima. Cuando estas glándulas no funcionan adecuadamente, la lágrima se evapora con mayor rapidez y favorece la irritación ocular.
El abordaje comienza por estudiar la cantidad y la calidad de la lágrima, así como el estado de los párpados y de la superficie ocular.
El Hospital Quirónsalud Valencia dispone de tratamiento mediante luz pulsada intensa (IPL), una tecnología dirigida especialmente a determinados pacientes con disfunción de las glándulas de Meibomio. El procedimiento aplica pulsos de luz controlados sobre la piel de la región periocular, siguiendo protocolos de protección ocular y selección de pacientes.
La IPL puede ayudar a mejorar la estabilidad de la película lagrimal y reducir determinados componentes inflamatorios asociados a la disfunción glandular. No obstante, no todos los tipos de ojo seco responden igual, por lo que es necesario determinar previamente su causa y valorar la idoneidad del tratamiento. En función del caso, puede combinarse con higiene palpebral, lágrimas artificiales y otras medidas terapéuticas.
Entre los tratamientos más innovadores para las enfermedades de la superficie ocular destaca la utilización de ENDORET, una terapia biológica que permite elaborar colirios a partir de componentes obtenidos de la propia sangre del paciente. Este tratamiento está especialmente indicado en determinados pacientes con ojo seco grave, lesiones corneales o alteraciones de la superficie ocular que no responden adecuadamente a las terapias convencionales.
Diagnóstico avanzado y atención individualizada
Además de los tratamientos quirúrgicos, las pruebas diagnósticas desempeñan un papel central en la oftalmología. Técnicas como la OCT, la biometría ocular, la topografía corneal y la campimetría permiten estudiar distintas estructuras del ojo, identificar alteraciones y planificar los tratamientos.
La OCT proporciona imágenes detalladas de la retina y del nervio óptico; la biometría permite calcular la potencia de las lentes intraoculares que se implantan en la cirugía de cataratas, y la campimetría estudia la sensibilidad de las diferentes zonas del campo visual, una prueba especialmente útil en el seguimiento del glaucoma.
El Servicio de Oftalmología dispone también de tecnología OCT-A o angio-OCT, una avanzada prueba diagnóstica que permite estudiar con gran detalle la circulación sanguínea de la retina sin necesidad de administrar contrastes intravenosos. Mediante la obtención de imágenes de alta resolución, esta técnica facilita la identificación de alteraciones vasculares relacionadas con enfermedades como la degeneración macular asociada a la edad, la retinopatía diabética o el glaucoma. Su carácter no invasivo permite realizar un seguimiento preciso de determinadas patologías, favoreciendo un diagnóstico más completo y una atención personalizada.
El Servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud Valencia integra estas herramientas con la valoración médica y quirúrgica de cada paciente. La elección del tratamiento depende de la enfermedad, de sus características y de las necesidades visuales individuales, con el objetivo de preservar la salud ocular y mejorar la calidad de vida.