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La certificación agroalimentaria refuerza la competitividad del campo valenciano en los mercados internacionales

Empresas de la Comunidad Valenciana amplían su actividad en el exterior en un contexto de creciente exigencia en trazabilidad, sostenibilidad y calidad. 

En la imagen, Anna Ferrer durante una inspección de certificación GlobalG.A.P. en una explotación de Picassent (Valencia).

En la imagen, Anna Ferrer durante una inspección de certificación GlobalG.A.P. en una explotación de Picassent (Valencia). / LEV-EMV

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València

La certificación agroalimentaria es ya uno de los principales factores de acceso y de permanencia en los mercados internacionales. Cada vez se exige más en calidad, sostenibilidad y trazabilidad, y esto está obligando al sector a ponerse al día.  

En este contexto, hay empresas de la Comunitat Valenciana especializadas en certificación que están reforzando su actividad también a nivel internacional. Es el caso de 4Plus Certificación, del Grupo 4Plus, que acumula ya cinco campañas certificando producciones de cerezas y arándanos en Chile, uno de los principales exportadores de fruta del hemisferio sur.

La certificación, requisito del mercado

En la Comunitat Valenciana, el sector agroalimentario tiene una clara orientación exportadora. Por eso, cumplir con los requisitos de la gran distribución europea y adaptarse a un consumidor cada vez más informado y exigente, está llevando a más explotaciones a implantar sistemas de certificación. Sellos como GlobalG.A.P., GRASP o IFS han pasado de ser una ventaja competitiva a convertirse en una condición imprescindible.

Ante esta situación, empresas como 4Plus Certificación están reforzando su posicionamiento tanto a nivel nacional como internacional. La firma, con base en la Comunitat Valenciana, ha ampliado en los últimos años su actividad en el exterior y acumula experiencia en campañas agrícolas en distintos mercados.

Plantación de arándanos en la región de Biobío, en el centro de Chile.

Plantación de arándanos en la región de Biobío, en el centro de Chile. / LEV-EMV

Experiencia internacional en Chile

Uno de los casos más significativos es el de Chile. La empresa suma ya cinco campañas trabajando en la certificación de producciones de cereza y arándano. Este país se ha consolidado como uno de los principales exportadores de fruta del hemisferio sur.  

Chile exporta anualmente 650.000 toneladas de cerezas y alrededor de 150.000 toneladas de arándanos (entre fruta fresca y congelada), consolidándose como uno de los grandes proveedores mundiales de fruta fresca en contraestación y como un mercado altamente exigente en certificación, trazabilidad y calidad. Más del 90 % del volumen exportado tiene como principal destino China y también Estados Unidos y Corea del Sur.

“La experiencia en Chile, donde contamos ya con más de 500 clientes, nos permite operar bajo condiciones de elevada exigencia técnica y comercial. En este país andino, donde gran parte de la producción está destinada a la exportación, el cumplimiento de estándares no es opcional, sino una condición necesaria para competir y facilitar el acceso a mercados cada vez más exigentes”, explica Anna Ferrer, responsable de 4Plus Certificación.

Las cerezas certificadas por 4Plus Certificación se exportan principalmente a China y Estados Unidos.

Las cerezas certificadas por 4Plus Certificación se exportan principalmente a China y Estados Unidos. / LEV-EMV

Actualmente, 4Plus Certificación ha iniciado su andadura en Perú, el principal exportador mundial de arándanos frescos, con más de 320.000 toneladas exportadas en la última campaña. Allí, este cultivo atraviesa un proceso de renovación varietal en busca de mayor calibre, mejor textura y aumento de productividad. La profesionalización de las explotaciones y la creciente apuesta por la certificación, hacen de Perú un escenario especialmente relevante para una empresa especializada como 4Plus Certificación.

Con todo, la empresa del Grupo 4Plus se ha consolidado como un referente en el sector en el ámbito latinoamericano gracias a su experiencia técnica, a un profundo conocimiento normativo y a un trato cercano y personalizado. “Para nosotros, cada cliente es un socio estratégico: escuchamos, acompañamos y ofrecemos soluciones adaptadas. Es de este modo como conseguimos una relación profesional basada en la confianza, la transparencia y el rigor”, asegura Anna Ferrer.

Impacto en la Comunidad Valenciana

La experiencia internacional adquirida en campañas como las desarrolladas en Chile se traduce en un conocimiento que revierte en el ámbito local y en una transferencia de conocimiento hacia el tejido agroalimentario de la Comunidad Valenciana, obligado también a mantener niveles elevados de calidad y eficiencia.  

“La adaptación a entornos especialmente exigentes permite identificar buenas prácticas, optimizar procesos y anticipar tendencias que, posteriormente, se trasladan al tejido productivo valenciano”, señala Anna Ferrer.

La certificación agroalimentaria se ha consolidado como la llave de acceso de los productos valencianos al mercado europeo y una herramienta de protección comercial que evita al agricultor un bloqueo de la venta y le permite, por una parte, cumplir con los requisitos cambiantes de los retailers y, por otra, demostrar la trazabilidad, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de su producción. 

El rigor, la confianza y la formación continua son prioritarios en el trabajo diario de 4Plus Certificación.

El rigor, la confianza y la formación continua son prioritarios en el trabajo diario de 4Plus Certificación. / LEV-EMV

La actividad de 4Plus Certificación no tiene fronteras y está presente en gran parte del territorio nacional. Además de sus clientes en la Comunitat Valenciana, su radio de acción se extiende a Andalucía, Extremadura, Castilla La Mancha, y también a las Islas Canarias. 

Cada zona tiene sus particularidades y la empresa se adapta a todas ellas, ya que su experiencia abarca muchos tipos de productos. Desde cítricos a castañas, espárragos, patatas y todo tipo de hortícolas. Una diversidad que refleja su capacidad para trabajar con distintos cultivos y diferentes realidades del sector. 

Más allá de la norma

Los esquemas de certificación son una referencia para el sector y una palanca de cambio en la gestión de las explotaciones agrícolas. El motivo es que no solo están vinculados a la calidad del producto, sino también a factores como el impacto ambiental, las condiciones laborales, la organización documental o la eficiencia en el uso de recursos. Es decir, los sistemas de certificación van más allá de la norma y están propiciando una mayor profesionalización del sector. 

“Lejos de ser una carga administrativa, la certificación es una herramienta estratégica para mejorar la competitividad, reducir riesgos y adaptarse a un entorno globalizado. La exigencia va a seguir aumentando y el sector tiene que adaptarse si quiere mantener su posición en los mercados internacionales. Nuestro papel no es solo auditar, sino acompañar al productor para que cumpla los requisitos de los clientes finales”, indica la responsable de 4Plus Certificación.

Anna Ferrer, que dirige desde 2020 la empresa 4Plus Certificación, en la oficina central del Grupo 4Plus en Valencia.

Anna Ferrer, que dirige desde 2020 la empresa 4Plus Certificación, en la oficina central del Grupo 4Plus en Valencia. / Germán Caballero

Huella de carbono

Por otro lado, la sostenibilidad se ha convertido en uno de los grandes objetivos del sector agrario a nivel europeo. Ya no se trata solo de garantizar la calidad de los productos o de ganar competitividad en los mercados, sino de producir con un menor impacto ambiental. La eficiencia en el uso del agua, una fertilización más racional y la reducción de las emisiones de CO2 forman parte de los principales retos a los que se enfrenta hoy el sector agroalimentario.

Es por esto por lo que el compromiso con el medio ambiente se ha consolidado como un valor diferencial. Cada vez más empresas apuestan por prácticas que reducen su huella ambiental y aportan transparencia a toda la cadena de producción.

La empresa de certificación del Grupo 4Plus ofrece servicios especializados en el cálculo de la huella de carbono, clave para medir, controlar y reducir las emisiones vinculadas a los sistemas productivos. “El cálculo de la huella de carbono aporta ventajas claras: refuerza la responsabilidad social corporativa, mejora la competitividad y contribuye a reducir el consumo energético”, indica Ferrer. Sin duda, una apuesta estratégica para un sector que también mira al futuro con criterios de sostenibilidad.

MAPA:
Mapa de la ubicación de 4Plus Ingenieros y Arquitectos.
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