Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

José Carmelo Llopis Benlloch, decano del Colegio Notarial de Valencia: «Las bonificaciones fiscales en las donaciones ayudan a los jóvenes a acceder a una vivienda»

José Carmelo Lopis, decano del Ilustre Colegio Notarial de Valencia, en su despacho.

José Carmelo Lopis, decano del Ilustre Colegio Notarial de Valencia, en su despacho. / ED

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Jaume Vidagañ

Jaume Vidagañ

València

La seguridad jurídica, la transformación tecnológica y los cambios legislativos están redefiniendo el papel del Notariado ante ciudadanos y empresas. José Carmelo Llopis Benlloch, decano del Colegio Notarial de Valencia, analiza en esta entrevista los retos de una profesión que avanza hacia una mayor digitalización sin renunciar a su función preventiva, aborda las implicaciones del proyecto de Ley de Integridad Pública sobre las sociedades limitadas y pone el foco en las dificultades de los jóvenes para acceder a la vivienda. Llopis también explica cómo la Inteligencia Artificial puede transformar el trabajo de las notarías y qué papel debe jugar esta tecnología para liberar tiempo y mejorar la atención a los ciudadanos.

En febrero nos explicaba que la función del notario es garantizar la seguridad jurídica preventiva. Pero, llevado a la vida cotidiana, ¿qué problemas concretos evita esa intervención y qué riesgos asumiría un ciudadano o una empresa si determinadas operaciones se hicieran sin ese control?

La seguridad jurídica preventiva protege a todos, tanto a los ciudadanos y las empresas como a las administraciones públicas. El valor del dato notarial no está solo en su cantidad, sino en su calidad y fiabilidad: nace de una fuente auténtica, está verificado, pasa un control de legalidad y se trata con garantías. La función notarial de asesoramiento, tanto para los ciudadanos como en el caso de las empresas, permite asegurarse de que se comprende lo que se firma y de que lo que está plasmado en los documentos es lo que efectivamente se quiere hacer. Es dar certeza a la vida jurídica, lo cual se traduce en eficiencia económica, porque un pequeño desembolso inicial evita una gran aportación futura.

En los últimos años se habla mucho de simplificar trámites y reducir cargas administrativas. ¿Dónde está, desde su punto de vista, el límite entre simplificar procesos y reducir garantías jurídicas?

La notaría funciona como one stop shop: desde un mismo punto se atienden cuestiones inmobiliarias, mercantiles, sucesorias y personales, incluidas las relacionadas con medidas de apoyo y previsión personal. El grado de desarrollo tecnológico del Notariado permite a la población realizar directamente desde la notaría numerosos trámites y comunicaciones con las Administraciones, que evitan tiempo y desplazamientos a la población.

Usted tiene, además, una trayectoria vinculada a la transformación tecnológica del Notariado. En una economía en la que cada vez más operaciones se realizan digitalmente, ¿qué puede hacer hoy un notario que una plataforma tecnológica no puede hacer y qué cree que podrá cambiar en los próximos años?

La tecnología amplía canales y agiliza procesos, pero lo que no sustituye es el juicio jurídico, el asesoramiento imparcial y la intervención humana del notario. Las plataformas tecnológicas son herramientas para que otra persona las utilice. Por ejemplo, en el ámbito de la actuación por videoconferencia, a través del Portal Notarial del Ciudadano, está garantizada la seguridad jurídica, siendo la intervención del notario similar a la realizada físicamente en una notaría. Nosotros nos aseguramos que se cumplen todos los requisitos para que el documento en formato electrónico produzca los mismos efectos que la escritura firmada en papel.

El Notariado maneja una enorme cantidad de información sobre operaciones económicas, pero también información especialmente sensible. ¿Cómo se puede aprovechar el valor de esos datos para mejorar la economía y los servicios públicos sin poner en riesgo la privacidad de los ciudadanos?

La privacidad y el secreto del protocolo es algo fundamental en nuestra profesión. La relevancia del dato notarial es posible gracias al Índice Único Informatizado Notarial, una de las mayores bases de datos de España, que dispone de más de 175 millones de documentos notariales y que ponemos al servicio de las Administraciones Públicas y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para luchar contra el fraude fiscal y el blanqueo de capitales, por medio del control y privacidad del Órgano Centralizado de Prevención del Blanqueo de Capitales (OCP) del Consejo General del Notariado.

El Proyecto de Ley Orgánica de Integridad Pública plantea modificar el régimen de transmisión de participaciones de las sociedades limitadas. ¿Qué función cumple actualmente el notario en estas operaciones y qué consecuencias jurídicas y económicas podría tener sustituir este control previo por un documento privado que después se inscriba en el Registro Mercantil?

El notario cumple en todas estas operaciones un control notarial importantísimo. Primero, identifica a las partes, no como con una firma electrónica que puedes haberle dejado a cualquier otra persona o te pueden haber robado. Además, el notario valida la capacidad de la persona, porque una persona que utiliza la firma electrónica o que se la ha dejado un tercero puede no tener capacidad y no saber lo que quiere. Luego, además, controla que las condiciones en las que se realiza el negocio jurídico sean válidas, porque si esto se realiza sin ningún tipo de control puede dar lugar a condiciones que sean imposibles de hacer y que la transmisión de participaciones no se realice. Entonces, lo que se hace es controlar antes de la transmisión que todo está dentro de la legalidad, para que en ese momento ya el negocio jurídico sea válido.

Los datos del Notariado muestran un mercado de la vivienda con precios al alza, una caída muy importante del peso de los jóvenes y un aumento de las donaciones familiares. Más allá de la vivienda, ¿qué señales está detectando el Notariado en sus despachos sobre la situación económica de las familias y de las empresas valencianas?

En la actualidad, son muchos los jóvenes que no pueden acceder al mercado de la vivienda y necesitan apoyo de los padres. Estos datos y otros como el precio real de los inmuebles en una zona concreta del territorio nacional se pueden consultar de forma gratuita en el Portal Estadístico del Notariado al alcalde de toda la sociedad. El aumento de las donaciones que observamos en las notarías refleja una realidad económica y social: para una parte de la población joven es cada vez más difícil afrontar por sí sola determinadas decisiones patrimoniales. El aumento de las donaciones, sobre todo dinerarias, son gracias en parte a la bonificación fiscal actual en nuestra Comunidad del 99 % entre cónyuges, padres e hijos. Por tanto, las rebajas fiscales aumentan las donaciones familiares que ayudan a los jóvenes al acceso a una vivienda.

Desde que asumió el decanato en noviembre de 2024, ¿qué cambios o proyectos considera que han marcado más esta primera etapa y cuáles son las prioridades que se ha fijado el Colegio Notarial de Valencia para los próximos años?

La primera fase estuvo marcada por la dana de 2024, apenas unos días antes de mi entrada. La prioridad durante los primeros meses fue ayudar a paliar de alguna manera los daños sufridos. Para ello, establecimos un procedimiento de reconstrucción de protocolos ágil y realizamos más de 15.000 actas notariales telemáticas gratuitas para los ciudadanos afectados que les ayudaran a justificar los desperfectos sufridos por las inundaciones en sus viviendas, locales o vehículos.

Si dentro de diez años un ciudadano entra en una notaría, ¿qué cree que será diferente respecto a hoy y qué cree que seguirá siendo exactamente igual?

Yo creo que la notaría del futuro será una notaría en la que el usuario entrará de forma mucho más virtual, por medio de accesos por videoconferencia y por los portales que estamos desarrollando como el Portal Notarial del Ciudadano. La IA se utilizará de forma habitual en los despachos notariales como herramienta de apoyo, especialmente en tareas organizativas, análisis de información y preparación del trabajo, pero no debe eliminar la atención personalizada; al contrario, debe liberar tiempo de tareas organizativas para que el notario pueda dedicar más tiempo de calidad a atender personalmente a ciudadanos y empresas. Cambiarán las herramientas y los canales, pero seguirá siendo esencial la intervención humana, el asesoramiento jurídico y la relación personal de confianza con ciudadanos y empresas.

Tracking Pixel Contents