13 de septiembre de 2016
13.09.2016

Terapeutas que ladran

El trabajo con los animales ayuda a los enfermos a desarrollar habilidades sociales

13.09.2016 | 00:12
Terapeutas que ladran

Ejercicios con perros. La Residencia Carmen Picó del Instituto Valenciano de Acción Social en Alzira desarrolla un programa que permite a las personas con diversidad funcional intelectual interactuar con canes adiestrados. Les proporciona beneficios de tipo físico, psicológico y socioeducativos.

Llamar la atención y conseguir la motivación de personas con diversidad funcional no siempre es fácil. Es por ello que los especialistas valoran como enormemente positivos los ejercicios con animales en los que dichos enfermos con diferentes tipos de discapacidades logran interactuar y realizar trabajos mentales y físicos. Usuarios de la Residencia Carmen Picó del Instituto Valenciano de Acción Social en Alzira (IVAS) participan en un programa de terapia asistida con perros adiestrados. Con la implantación de este tipo de iniciativas, que complementan las terapias convencionales, el IVAS busca mejorar el funcionamiento cognitivo, físico y social de las personas con diversidad funcional intelectual, usuarias de sus centros y servicios. A través de este programa, que se desarrolla en colaboración con la ONG Intervención Ayuda y Emergencias (IAE), se establecen una serie de sesiones terapéuticas en las que los usuarios interactúan con los perros adiestrados mediante juegos y actividades trabajando, entre otros aspectos, los sentidos y la capacidad de comunicarse e interrelacionarse.

La terapia canina proporciona a las personas con diversidad funcional intelectual beneficios de tipo físico, mejora la salud cardiovascular y la condición física general; psicológicos, ya que proporciona efectos tranquilizadores; sociales, por su efecto socializador; y beneficios socioeducativos con la adquisición de habilidades sociales mediante el desarrollo de la empatía. Este trabajo especializado, centrado en el campo emocional, físico y psicológico, no sólo repercute en la salud integral de estas personas sino que, además, potencia su autoestima y les ayuda a desarrollar habilidades sociales y de aprendizaje.

También, se consigue un acercamiento natural hacia los perros adiestrados en personas que no habían tenido aún la oportunidad de interactuar con ellos, y está comprobado que personas con diversidad funcional con muy bajos niveles de comunicación reaccionan con lenguaje no verbal y emisión de sonidos. El programa de terapia asistida con animales desarrollado en el centro Carmen Picó consiste en una sesión semanal en la que las personas con diversidad funcional intelectual y los perros se relacionan a través de ejercicios.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine