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El acuerdo con Ciudadanos encalla ahora por las ayudas a sectores en crisis

Un fondo de 80 millones obligaría a la Conselleria de Economía a cambiar de arriba abajo sus cuentas

Cantó, en una
intervención 
en las Corts.  m.A.MONTESINOS

Cantó, en una intervención en las Corts. m.A.MONTESINOS

Superado «a priori» el obstáculo de vencer las reticencias de la Conselleria de Políticas Inclusivas que dirige Mónica Oltra para negociar una enmienda a los presupuestos de la Generalitat que incorporen el compromiso de ampliar las plazas de residencias mediante la colaboración público privada, un nuevo escollo planea para un acuerdo presupuetario que incluya a Ciudadanos.

Junto a los problemas que pone Unides Podem a aceptar la propuesta de las residencias, se suma ahora el encaje de otra de las enmiendas estrella de Ciudadanos: un fondo de 80 millones en ayudas directas para sectores afectados por la pandemia, especialmente, hostelería, turismo, etc.

La filosofía de la enmienda es compartida por el Botànic, pero a estas alturas es complicado su incorporación. Fuentes conocedoras de la negociación indicaron que la Conselleria de Economía que debería incorporar ese fondo ha planteado a los interlocutores de Ciudadanos la dificultad de la medida ya que el departamento que dirige Rafael Climent no está dispuesto a restructurar las ayudas ya diseñadas.

La solución sería inyectar esos 80 millones en los presupuestos, pero una vez aprobado el proyecto por el Consell no es posible el traspado de dinero entre secciones, es decir, entre conselleries. Economía no se opone a incluir estas ayudas, pero no costa de cambiar de arriba a bajo sus cuentas.

La posible solución sería una modificación de créditos una vez aprobado el presupuesto, a partir del uno de enero, pero en todo caso, ellos supondría detraer dinero de otros departamentos. Otra opción sería presupuestar después el dinero pero con financiación europea.

El fondo de ayudas es una de las cinco cuestiones que Ciudadanos pone encima de la mesa para no oponerse a los presupuestos. El líder de Ciudadanos en la Comunitat, Toni Cantó, compareció ayer en rueda de prensa para informar sobre el estado de las negociaciones y dijo estar confiado en salvar los escollos pendientes. Así se refirió a la creación de 2.000 plazas de residencias con colaboración de empresas, el fondo de 80 millones en ayudas directas para sectores afectados o una auditoría externa de la administración.

Dos días para las enmiendas

«Pelearemos hasta el final, no voy a darme por vencido hasta el último momento pero tampoco voy a cantar victoria», indicó cuando quedan dos días de que acabe el plazo para presentar enmiendas en las Corts.

De momento, Cantó aseguró que sigue teniendo «buenas sensaciones pero faltan bastantes concreciones». «Hasta que no tenga algo firmado no me fío, es lo normal», indicó. Cantó mantuvo en su día que tenía el compromiso del presidente Puig de que no habría reforma fiscal en la ley de acompañamiento. Algo que finalmente, sí ocurrió por la presión de Unides Podem y Compromís.

Preguntado al respecto, Cantó rechazó que el apoyo de Bildu a los Presupuestos Generales del Estado pueda contaminar la negociación, al considerar que lo tiene «un poquito más fácil que Inés Arrimadas». Por primera vez, puso como ejemplo la abstención de Ciudadanos a las cuentas del Ayuntamiento de València.

«No estamos pidiendo nada que Podemos y Compromís no hayan firmado en los acuerdos, si no lo apoyan estarían tomando el pelo a los valencianos», aseveró, y garantizó que no está dispuesto a entrar en sus «provocaciones» y que sus compañeros Ruth Merino y Tony Woodward siguen negociando. Esto supone, a su juicio, que «parte del Gobierno entiende las bondades» de las medidas que pide Ciudadanos.

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