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¿Por qué no hay gripe?

"Desde luego la mascarilla está teniendo un gran impacto en la no circulación del virus"

¿Por qué no hay gripe?

¿Por qué no hay gripe?

Hace ya más de una semana que los niños han vuelto al cole tras las Navidades. En circunstancias normales y por la experiencia de otros años, esto significaría que las consultas de los centros de salud e incluso las urgencias de los hospitales empezarían a llenarse de pacientes con gripe. Este año, sin embargo, parece que el virus de la «influenza» ha desaparecido de nuestros vidas, eso sí, sustituido por otro bastante más desconocido y, por ahora, más peligroso. ¿Qué ha pasado?

En principio nada que los infectólogos y expertos en Medicina Preventiva no hubiera augurado. Es algo que se vio este verano, cuando en el hemisferio sur estaban en invierno y sufriendo, según los países, los envites del coronavirus. «Las cifras de circulación del virus de la gripe en países tan diferentes como Sudáfrica o Australia eran ridículas. Entonces ya dijimos que esto podía pasar y está pasando», asegura el virólogo Raúl Ortiz de Lejarazu, uno de los mayores expertos en gripe de España.

Precisamente, él ya adelantó en este diario lo que ahora se empieza a ver en España: mientras la onda epidémica de coronavirus siguiera alta, la gripe se retiraría, como ya había sucedido en el hemisferio sur. «Lo dije con una frase un tanto coloquial, pero es así, los virus respiratorios no se pisan la manguera, es decir rara vez coinciden en el pico epidémico de su onda», explica el experto. Esto supone que, de alguna manera, si el coronavirus es el que predomina no deja «hueco» a otros virus como el de la gripe para expandirse, una especie «de interferencia viral».

La «desaparición» del virus de la gripe se da en la Comunitat Valenciana pero también en el resto de España donde, a estas alturas del año, en regiones con un clima menos benévolo que el valenciano ya haría semanas que tendrían casos de gripe. Sin embargo, a día de hoy, el mapa de notificación de circulación y difusión del virus del Instituto Carlos III se mantiene sin cambios, algo generalizado «a nivel mundial», según explican los expertos del sistema de Vigilancia de la Gripe. De hecho, solo hay que comparar las cifras nacionales de gripe de la semana 49 del pasado año con las del anterior: si a finales de 2019 en esa semana el sistema de vigilancia había notificado «65 detecciones centinela de virus gripales», hasta hace unos días solo se había identificado «un virus de la gripe en Aragón en la semana 46» y poco más.

Los propios responsables del sistema de vigilancia apuntan a que estamos en circunstancias excepcionales y que, por tanto, la red de «centinelas» que velan por nutrir este sistema podrían no estar funcionando del todo bien. Ortiz de Lejarazu deja el beneficio de la duda pero apunta a un hecho concreto: «podría ser que no se estuviera detectando todo pero sí seguimos viendo los rinovirus más resistentes, los que generan un constipado, y cosas que parecen gripe pero terminan siendo covid-19. Además hay un punto que es muy llamativo: no estamos viendo niños con gripe y eso sí es significativo porque en la gripe, al contrario que con el coronavirus, ellos son los grandes supertransmisores».

El peso de la mascarilla

La «interferencia viral» es para los expertos una de las explicaciones pero ni el virólogo Ortiz de Lejarazu ni los expertos del sistema nacional de vigilancia de la gripe le quitan protagonismo al «importante papel» que las medidas de prevención anticovid y de distanciamiento social están teniendo en esta inusual campaña de gripe. «Desde luego la mascarilla está teniendo un impacto en la no circulación del virus y también la distancia social», apunta el virólogo que deja en tercer lugar a la campaña de vacunación.

«Es cierto que se ha aumentado en hasta 7 puntos la cobertura vacunal con respecto a otros años pero ha sido solo en ciertos colectivos poblacionales», apunta. En la Comunitat Valenciana a mitad de diciembre había ya más de 1,2 millones de valencianos vacunados, mayoritariamente personas de más de 64 años o de riesgo al tener enfermedades crónicas pero también sanitarios. En este colectivo se llegaron a vacunar de la gripe más del 83 %.

El precedente de la temporada 2000/2001

¿Y, si no hay ahora, no habrá gripe este año? Esta es, en estos momento, la pregunta del millón. En la C. Valenciana, que siempre va con retraso con respecto al resto de España, es ahora cuando empezaría a subir la onda epidémica pero no sería hasta febrero o incluso bien entrado marzo cuando, según lo registrado en las últimas campañas, se llegaría al pico de casos. Por ahora, y para Ortiz de Lejarazu, el que no haya casi circulación del virus en toda España hace más que probable «que esta temporada pasemos sin gripe» algo que rara vez se ha visto pero sí tiene precedentes.

Es lo que pasó en la temporada 2000-2001. Por aquel entonces, ningún otro virus «le pisaba la manguera» al de la gripe pero las gráficas muestran que la «influenza» pasó sin pena ni gloria por toda España incluida por la C. Valenciana.

Según el informe anual de aquella campaña, los expertos del sistema valenciano de vigilancia concluían que en la temporada 2000-2001 «no podemos hablar de onda epidémica pues, salvo ascensos aislados, la gráfica muestra un perfil absolutamente plano con valores de tasa muy bajos». Para los expertos esto es un ejemplo más de que el virus de la gripe «es impredecible».

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