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Crisis del Coronavirus

La próxima ola será la de la salud mental

Reforzar la atención psicológica tras el estado de alarma es primordial

El estrés se adueña de muchos estudiantes.

GETTY IMAGES

La crisis de coronavirus ha puesto de relieve la necesidad de un sistema de atención psicológica eficiente y óptimo. Las secuelas psicológicas derivadas de la crisis sanitaria han sido patentes desde el comienzo de la misma.

Sin embargo, como detalla Rosa Bayarri, presidenta de la Federació de Salut Mental en la Comunitat Valenciana, la población todavía no es consciente del gran impacto psicológico que ha ocasionado la covid-19. Bayarri advierte que «la siguiente ola de la pandemia será de salud mental».

En algunos sectores profesionales ya se han manifestado estas consecuencias. Ejemplo de ello es el caso de los profesionales sanitarios, quienes han trabajado en primera línea desde el comienzo de los contagios. No obstante, las secuelas emocionales no son exclusivas de este sector. Con el inicio de la pandemia, se ha producido un incremento en la demanda de sistemas de ayuda psíquica.

Ante la necesidad de paliar esta situación, surgieron diversas iniciativas. Una de ellas es el servicio gratuito de atención psicológica vía telefónica llevado a cabo por la organización Psicólogos y Psicólogas sin Fronteras. Este programa se encuentra dirigido especialmente a personas en situación de vulnerabilidad. Se inició el 27 de marzo de 2020 para responder a las carencias de un sistema sanitario que se encontraba colapsado por la situación derivada de la covid-19. José María Toribio, presidente de la organización, expresa que en un año han realizado más de 4.800 atenciones telefónicas. La mayoría de las personas que acudían a ellos referían cuadros de ansiedad y depresión.

Por otro lado, el presidente apunta que parte de las llamadas habían sido derivadas por otros servicios: el 53 % de estas, fueron remitidas por centros de salud y hospitales del sistema valenciano. Esto indica, según Toribio, que los propios sanitarios «están saturados para dar respuesta a la inmensa demanda de ayuda psíquica».

El psicólogo recalca que la atención mental «seguirá siendo necesaria en los próximos meses» para muchos. Porque, pese a que cese el estado de alarma, las secuelas acumuladas desde el inicio de la crisis sanitaria no desaparecerán.

Voluntad sin inversión

La presidenta de la Federació afirma que, pese a que la Comunitat Valenciana ha sido pionera en los últimos años en el establecimiento de pactos y planes de acción por la salud mental, no se han destinado los recursos económicos necesarios. «Hay voluntad política, pero falta inversión», declara.

Ambos expertos coinciden en que la solución parte de un aumento del número de profesionales de la psicología, especialmente en la atención primaria. Otra medida apuesta por la financiación de servicios de atención psíquica en el alumnado de los centros escolares, así como por la potenciación de educación emocional.

Como explica Bayarri, históricamente la salud mental no ha recibido la atención necesaria. Asimismo, el tratamiento del bienestar psíquico ha sido abordado mayoritariamente desde un enfoque farmacológico, donde prima la prescripción de medicamentos ante la atención de terapias llevadas a cabo por psicólogos.

El buen tratamiento de la salud mental mantiene una relación directa con el número de profesionales que conformen el sistema. En el territorio valenciano, las cifras revelan que la tasa de psicólogos es bastante reducida. Según un informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) el 28 de mayo de 2020, la Comunitat Valenciana contaba en 2019, por cada 100.00 habitantes, con 41,51 psicólogos colegiados no jubilados con especialidad sanitaria. A nivel nacional, la relación era de 0.70 psicólogos por cada 1.000 habitantes, muy inferior a la media europea.

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