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"Hay un desconocimiento general de la FP y nosotros damos apoyo a los centros"

Educación ha implantado en 2020-21 la figura de los prospectores, docentes con experiencia que acercan los institutos a las empresas

Manuel Clemente y Amparo Yago, en la Conselleria de Educación.

Manuel Clemente y Amparo Yago, en la Conselleria de Educación. F. Calabuig

La oferta de estudios de Formación Profesional (FP) crece de la mano de una demanda mayor curso tras curso y una buena aceptación entre el alumnado y las familias. Cada vez hay más estudiantes que se decantan por esta vía y sus diferentes ciclos, que ya ofrecen formación desde la FP básica —como una segunda oportunidad para muchos chavales—, hasta cursos de especialización —los llamados «másteres» de la FP, después de los grados superiores— y también a trabajadores con amplia experiencia que pueden acreditar y tener un reconocimiento oficial a su trayectoria profesional.

Para que esto sea posible, primero hay que hacer un trabajo ‘entre bambalinas’, muchas veces invisible. El curso que ha acabado ha contado en la Comunitat Valenciana con una plantilla de prospectores, una nueva figura implementada por la Conselleria de Educación, cuyo principal objetivo es estrechar las relaciones de los centros educativos de FP con las empresas y conseguir, así, nuevos convenios entre ambas partes y mejorar la formación de las y los estudiantes.

Se trata de profesorado con experiencia en la gestión de prácticas del alumnado y, sobre todo, en FP Dual, una modalidad en la que la estancia en las empresas es mayor que en la formación tradicional y el aprendizaje, más intenso.

En 2020-21, el sistema educativo valenciano ha contado con 29 prospectores y prospectoras —financiados a través del Fondo Social Europep—, que trabajan desde los centros de formación del profesorado (Cefire), que la conselleria tiene repartidos por todo el territorio.

Puente entre aulas y empresas

Dos de estos profesores que se dedican a hacer de «puente» entre las aulas y las empresas son Manuel Clemente y Amparo Yago. La prospectora explica que su función es «ayudar a los institutos con los convenios, las tramitaciones, los proyectos... acercarlos y unirlos más con el tejido industrial», creando un «vínculo entre centros educativos y empresas», añade Clemente.

La plantilla de prospectores cuenta con la ventaja de estar totalmente disponible para su objetivo, pues hasta ahora se encargaban de esto profesores de FP en activo, limitados por sus horarios de clase. «Hemos dinamizado la tarea de informar y asesorar a la empresa, tanto de las especialidades como de los que les puede aportar la FP. Es necesario, porque un profesor tienen unas horas determinadas a esta tarea, pero debe dedicarse a la docencia», explica Clemente. «Faltaba acercar las dos partes y los prospectores no tenemos unas horas limitadas para estos», incide Yago.

Las prospectoras y los prospectores se desplazan hasta las empresas para informar y dar charlas —lo que también hacen con el profesorado—; y tampoco olvidan las patronales, asociaciones empresariales y entidades locales. «Hay un desconocimiento general de todo lo que hay en la FP, las familias profesionales... ha venido muy bien esta labor», añade. Así, hacen «webinars con empresarios», pero también brindan su apoyo y conocimiento a los institutos y centros de FP (Cipfp), a quienes visitan y han descargado de ciertos trámites, apunta la prospectora.

Se trata de un trabajo que, como dicen, ha tenido una «gran acogida por parte de los centros, que necesitaban un apoyo externo, pero también por parte de las empresas, que no conocían todas las posibilidades de los convenios de prácticas», detalla Clemente. Y todo, a pesar de la pandemia, que no ha facilitado hacer ‘contactos’, como reconocen. No obstante, fuentes de la Conselleria de Educación también constatan los frutos: «su trabajo está favoreciendo el aumento de la firma de convenios de FP Dual respecto a cursos anteriores», indican.

Y es que, se pretenden impulsar sobre todo los convenios de esta modalidad de FP, que ofrece al alumnado una experiencia mayor fuera de las aulas; y a la empresa, trabajadores mejor formados en relación a sus necesidades específicas.

Según Clemente, la Dual —con 400 horas de más que la FP ordinaria, como mínimo—, permite al alumnado «tocar, vivir y sentir la empresa»; mientras que Yago recuerda que la mayoría de quienes eligen la FP «buscan la parte práctica, estar en una empresa real y ser uno más en la plantilla».

Redes territoriales

En la labor de difusión, promoción y firma de convenios de FP es fundamental crear redes territoriales. Este es uno de los puntos en los que más ha insistido la conselleria los últimos cursos y en lo que también trabajan estos docentes: adaptar y ampliar los ciclos a las características de las empresas cercanas a los centros.

Así, los prospectores están pendientes de «captar la necesidad real» de la industria, dice Clemente, y por eso tejen «pactos» comarcales, con diferentes agentes como mancomunidades, ayuntamientos, empresas, centros educativos... como los que ya hay en el Camp de Túria o l’Horta Nord.

Cabe recordar que el Gobierno prepara una ley estatal de FP, cuyo borrador las autonomías esperan tener ya en septiembre; y muchas de las novedades que incorporará ya son una realidad en la Comunitat Valenciana, aseguran desde la conselleria. Sobre la ley, esta semana la ministra de Educación, Pilar Alegría, ha asegurado que quiere conseguir un consenso mayor que el de la Lomloe.

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