Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las congregaciones religiosas se amparan en sus protocolos de conducta para evitar más abusos sexuales

La prohibición de entrar en los vestuarios, mantener la puerta abierta de los despachos o no utilizar lenguaje erótico son algunas de las normas de las órdenes que han publicado en sus páginas web

Activistas protestan frente al Vaticano en la cumbre de la Iglesia en 2019 sobre los casos de abusos sexuales

“Lo que antes se hacía con la puerta cerrada en un despacho, ahora se hace con la puerta abierta, y si no es así, tiene que haber otra persona que haga de testigo”. Es una de las normas comunes que las órdenes religiosas han puesto en negro sobre blanco en sus protocolos para protección del menor tras la oleada de denuncias de pederastia en España en los dos últimos años a cargo de la Iglesia, y de las que el Vaticano tiene constancia. Mientras se debate estos días en la Mesa del Congreso la aprobación de una Comisión de Investigación a petición de Unidas Podemos, ERC y EH Bildu, frente a la oposición del PP y Vox, sobre los abusos sexuales a menores en colegios religiosos, las distintas congregaciones católicas avanzan en sus protocolos para blindar a los menores de nuevas agresiones, tal como han confirmado distintas fuentes consultadas por Levante-EMV.

Según datos revelados por el diario El País, desde los años treinta ha habido en España al menos 602 casos de sacerdotes, religiosos y laicos ligados a la Iglesia que abusaron de 1.237 menores. En una lista publicada y enviada al Vaticano por el mismo medio, aparecen 23 denuncias en la Comunitat Valenciana de un total de 251 en España. En ella aparecen presuntos agresores de los colegios Agustinos (València), Claretianos (Xàtiva), Salesianos (Alcoi y Borriana), Jesuitas (Alicante), Maristas (Alicante), Carmelitas (Castellón), La Salle (Paterna y Alcora) y San Vicente Ferrer Dominicos (València), todas ellas entre entre las décadas de los 50 y los 90.

“Ambiente seguro”, en el caso de Salesianos, o “Entorno seguro”, en el caso de Dominicos o Maristas, son algunos de los nombres con los que distintas órdenes han bautizado a sus protocolos para proteger a los menores de nuevos abusos. Todos aparecen en sus páginas web para ofrecer información a los padres de los alumnos a raíz de la cumbre antipederastia organizada por el Papa Francisco en febrero de 2019, en la que anunció “tolerancia cero’ contra las agresiones sexuales a menores.

El Protocolo de prevención y respuesta ante el abuso sexual a menores es el código de conducta elaborado por la Fundación Educativa Santo Domingo, que engloba a los dominicos, “un instrumento que impulsa la colaboración con las familias, convencidos y comprometidos en que sus centros deben ofrecer ambientes de acogida, cálidos y seguros, enérgicos en la prevención, con el seguimiento adecuado, y la denuncia y actuación rápida antes las situaciones de abuso sexual y maltrato a menores”.

Sólo besar en las mejillas

En los documentos se especifican obligaciones por parte de los religiosos como dónde deben evitarse mostrarse las muestras de afecto (“tocando zonas seguras como espalda, hombros, cabeza o brazos”), la prohibición de entrar en los vestuarios excepto si es acompañado por otro adulto, máxima visibilidad en los lugares donde se atiende a los alumnos o la prohibición absoluta de juegos, bromas o castigos que impliquen desnudarse, besarse, u otras conductas que puedan tener connotación sexual. Concretamente, en el Código de Conducta de Salesianos, llamado ‘Ambiente seguro’, se especifica también la prohibición del uso de exprexiones y comentarios con contenido sexual o referencias al aspecto físico y estético de menores o adultos vulnerables’ o ‘mantener en su presencia una conducta erótica, exhibicionista o sexualmente provocadora y contraria al pudor’.

La Conferencia Episcopal Española, a diferencia de la Iglesia de Irlanda, Francia o Alemania, se ha negado hasta ahora tanto a emprender una investigación interna

decoration

Tampoco ninguna otra orden religiosa, al margen de los jesuitas, ha querido hacerlo. El único precedente es el de los Maristas de Cataluña, que constituyeron en febrero de 2020 una comisión independiente, que pactó el pago de 400.000 euros con 25 víctimas en diciembre de 2020. La Conferencia Episcopal Española, a diferencia de la Iglesia de Irlanda, Francia o Alemania, se ha negado hasta ahora tanto a emprender una investigación interna y revelar la verdad de los casos denunciados, como a asumir compensaciones. Según reveló El Pais, las congregaciones de Escolapios, Claretianos, Corazonistas y Legionarios de Cristo ya han realizado investigaciones internas. Están en ello Marianistas y Salesianos y el último en sumarse ha sido La Salle, tras las denuncias de abusos del escritor Alejandro Palomas.

Por su parte, Escuelas Católicas, que integra a 2.000 centros educativos en España, ha elaborado un protocolo de actuación ante posibles casos de abusos a menores en centros escolares o instituciones religiosas, con el objetivo de proteger a los alumnos menores de edad de una situación de abuso o maltrato. Este protocolo sí que insta a comunicar los hechos y pedir públicamente perdón a la víctima y su familia y recomienda asesorarse con organizaciones de la infancia especializadas en estos casos como Unicef, Save The Children, o la Fundación ANAR. Escuelas Católicas supone el 15% del total del sistema educativo y el 58% de la enseñanza privada concertada y en estos centro se educan 1.204.179 alumnos. 

Compartir el artículo

stats