El pulpo Paul se hizo famoso con las predicciones que lanzó en la Eurocopa 2008 y el mundial de 2010. Algo que también ha pasado recientemente con el gato Achilles en tierras rusas. Son solo dos ejemplos de animales cuyos vídeos en redes sociales sobre pronósticos para partidos concretos se han viralizado mientras se celebraban competiciones futbolísticas de gran calado. Son efímeros oráculos en el universo 2.0. Y, como no podía ser de otra forma, también hay una variante valenciana de este fenómeno. Hablamos de "Tako", una perdiz criada durante el confinamiento en la localidad de Barxeta que ha realizado dos predicciones muy acertadas sobre los últimos envites de la selección española en la actual Eurocopa.

Así, hoy ha predicho la contundente victoria de España contra Eslovaquia en la última jornada de la fase de grupos. Tal y cómo se ve en el vídeo que precede a estas líneas, su dueño -Salvador Sánchez- le puso dos montones de comida iguales delante de las banderas de ambas selecciones y "Tako" no dudó a la hora de comer todo el rato en el lado Español. El resultado final del partido jugado hace escasos minutos ha sido claro: España ha ganado por cinco goles a cero.

No pasó lo mismo cuando fue preguntado por el partido entre España y Polonia. Tal y cómo se ve en las imágenes de abajo, picoteó de forma algo duditativa ante la bandera española - el conjunto de Luis Enrique sí se adelantó en el encuentro-, pero la verdad es que mostró sus dudas todo el tiempo. El resultado final fue de empate.

"Tako" muestra sus dudas antes del partido entre España y Polonia

Una mascota muy querida

Salvador Sánchez, de 46 años de edad, es el dueño de "Tako". Vecino de Barxeta, ha atendido a Levante-EMV y comentado que "es cierto que cuándo le pregunté la primera vez sobre el partido ante Polonia no lo tenía claro, no sabía dónde ir a comer. Cuando ha sido ante Eslovaquia la cosa ha cambiado, ha ido directo a la comida situada delante de la bandera de España". "Es una mascota muy querida, lo he criado desde pequeño. Estaba con nosotros en casa durante el confinamiento y viene detrás de mí a todos los rincones". "Recuerdo cuando era más pequeño, lo dejaba en una caja porque necesitaba calor durante la noche y por la mañana cuando me veía ya me buscaba", ha rememorado el dueño de este peculiar ejemplar.

"Tako", cuando era más pequeño