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Literatura

Las mentiras sobre Ausiàs March

Ni la tumba ni la casa en Valencia del genio del Segle d'Or, de discutido lugar de nacimiento, están donde las inscripciones dicen que yace y vivió

Las mentiras sobre Ausiàs March

Las mentiras sobre Ausiàs March

La memoria de Ausiàs March en la ciudad de Valencia no está «plena de seny», como sus poemas, sino repleta de errores. El genio del Segle d'Or, el más grande poeta valenciano de la historia para muchos, no ha tenido suerte y hoy, 555 años después de su muerte, ni su tumba está donde una lápida dice que está, ni su casa es la que una placa dice que lo fue. Y por no haber, no hay certeza completa sobre su lugar de nacimiento y la fecha también se modificó hace pocos años.

El Ayuntamiento de Valencia y Lo Rat Penat quisieron honrar en 1950 a Ausiàs March (1400-1459) con una hermosa losa en el lugar donde fue enterrado: la capilla familiar en la Catedral de Valencia.

Hoy, los historiadores coinciden en que erraron al colocar la lápida junto a la puerta románica de la Seo. ¿Por qué fallaron? Porque creyeron a pies juntillas la biblia sobre la Catedral, la síntesis histórica de Sanchis Sivera sobre el templo. Y esta obra, de 1909, sitúa la capilla de los March en el entorno de la puerta de la Almoina.

La equivocación de Sanchis Sivera es justificable porque no disponía a principios del siglo XX de la información que hoy se tiene.

En especial, no podía conocer el testamento del poeta del 29 de octubre de 1458, porque este lo publicó por primera vez el investigador francés Amédée Pagès en los años 30 del siglo pasado. Es allí donde el halconero real expone su voluntad de descansar «?en lo cementeri de la Seu de València, en los vas de la capella dels March, en la claustra de la Seu prop lo capítol».

O sea, que la capilla estaba en el patio claustral que existía hasta la segunda mitad del siglo XV a los pies de la Catedral transformado luego en la Arcada Nova que unió el edificio central, el Micalet y la sala capitular («lo capítol», hoy capilla de Santo Cáliz) en un mismo cuerpo. Los últimos hallazgos arqueológicos corroboran esa localización y ahora, como Levante-EMV ha publicado estos días, está por ver si en algún momento se acomete la búsqueda de los restos del poeta.

Una solemne placa de mármol blanco reza entre los números 3 y 5 de calle de Cabillers de Valencia, a un paso de la Seo y de la plaza de la Reina: «Ací estava la casa d'Ausiàs March, on morí en 1459» (la ortografía es otra, de acuerdo con las vacilaciones normativas de 1879, cuando el ayuntamiento instaló la inscripción).

Pues no. No es esta la casa donde el señor de Beniarjó y su mujer, Joana Escorna, tuvieron su residencia habitual desde mediados de 1444 hasta la muerte del poeta. Lo afirma, contundente, el investigador que más ha profundizado en la biografía de Ausiàs March en época moderna, Jaume J. Chiner.

El error, en este caso, parte de Pagès (1865 - 1952), quien a partir de un documento hallado en la Biblioteca Nacional y, tras cotejar el nomenclator, identificó la casa como la de la calle de Cabillers.

Sin embargo, Chiner pudo encontrar hace unos años la escritura de compra de la residencia de Ausiàs y esta precisa que se encontraba en la calle de Avellanas, donde hoy está el número 14, un edificio moderno de oficinas y viviendas.

«No hay duda al respecto», sostiene el experto, pues está también el escrito notarial de la venta tras la muerte del poeta. Es el heredero (Jofre de Blanes, pariente de su mujer, ya que March no tuvo hijos legítimos) el que firma la transacción curiosamente a otro literato, Guillem Ramon de Vilarrasa, amigo de Roís de Corella y afín al príncipe de Viana.

En ese edificio, con numerosas placas de presentación de empresas y entidades, no hay referencia alguna hoy a Ausiàs.

Durante décadas, ha sido lugar común referirse a Ausiàs como el poeta de Gandia. En La Safor tenía sus orígenes y sus señoríos, y él mismo sirvió de joven en la corte ducal. Pero desde 1993 existe la posibilidad, fundamentada, de que naciera en Valencia.

Chiner desempolvó ese año un documento del Archivo del Reino en el que el procurador del poeta y señor feudal dice que nació en la ciudad de Valencia. «No hay ninguna razón para dudar, pero seguridad absoluta nadie la puede tener», sentencia.

La realidad es que en las reseñas biográficas actuales puede leerse como lugar de nacimiento desde Gandia y Beniarjó a Valencia (con un signo de interrogación al lado) o un genérico Reino de Valencia, que evita errores pero provoca cierta sonrisa.

Sobre la fecha de nacimiento, en el pasado se situó en torno a 1413 y luego se estableció la de 1397. Al final, parece claro, según los documentos, que ni una ni otra, aunque tampoco consta un día y un mes concreto.

Jaume J. Chiner encontró en Sevilla el documento de emancipación de Ausiàs, que precisa que en ese momento era mayor de ocho años y menor de nueve. Tal como está fechado, una sencilla resta sitúa el momento del alumbramiento del poeta entre el 9 de enero de 1400 y el 7 de enero de 1401. Así pues, 1400, según probabilidades estadísticas.

Estas son algunas verdades a partir de documentos históricos sin reflejo o muy escaso en la memoria escrita y lapidaria de Ausiàs March.

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