Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

MUSEO-TALLER MIQUEL NAVARRO

La futura meca del arte contemporáneo

La Diputación aportará entre 250.000 y 300.000 euros para poder rehabilitar el taller del artista con el apoyo del Ayuntamiento de Mislata

24

Miquel Navarro abre las puertas de su taller a Levante-EMV para mostrar la futura sede de la fundación que lleva su nombre Germán Caballero

En la calle Martí Gadea de Mislata hay una nave que huele a metal, madera y resina. Dentro, se encuentran cientos de ciudades. Algunas se amontonan en cajas de plástico y otras ocupan el espacio, expandiéndose por aquellos rincones por donde entra la luz. El resto de la nave está compuesta por cajas de madera llenas de piezas pequeñas y uniformes, por marcos, lienzos y varias esculturas de un metal imponente que dan la bienvenida al visitante al estilo de los Guerreros de Xi’an. Existe un caos ordenado. Aunque la cantidad de objetos no pueden amortiguar el eco de una risa pícara que se introduce desde fuera. Miquel Navarro descansa en la puerta, en una silla de madera.

Lo hace junto a un jardín de cactus y esculturas. Provisto de sus Ray-Ban, el artista valenciano recibe a Levante-EMV en su taller de Mislata, sede de la Fundación Miquel Navarro. Aquí tendrá lugar su museo-taller, donde se exhibirá todo su legado. «Estoy muy contento de que por fin esto vaya a suceder», comenta el artista. Un sueño que va a poder hacerse realidad gracias a la intervención de la Generalitat, la Diputación de València y el Ayuntamiento de Mislata, verdadero impulsor de la entidad.

«En este taller he trabajado mucho. Decidí venir aquí hace 30 años. Hasta entonces trabajaba en el taller que tenía en mi casa, a 50 metros de aquí. Aunque las piezas grandes, las esculturas públicas las tenía que hacer en industrias de Paterna o Santander», explica Navarro. La nave era un antiguo almacén de droguería. «Todavía quedan algunas pastillas de jabón y cajas». Desde entonces este ha sido su centro de operaciones, aunque ahora viene poco.

«Prefiero estar más en casa, pero sigo trabajando. Soy disciplinado. Todas las personas necesitamos un horario si queremos llegar a un objetivo. Me gusta trabajar por la mañana, luego, la tarde es otra cosa. Si trabajas mucho las cosas salen más rápido y de manera más fluida. Ese esfuerzo es mejor que la inspiración, porque estás más en contacto con la materia», argumenta Navarro.

A causa de la pandemia, el artista no sale demasiado de casa, aunque reconoce que lo hace para comer con amigos de vez en cuando. Su rutina se basa en leer y trabajar. De hecho, ahora se ocupa de un «proyecto público importante» que se materializará en una escultura múltiple.

Para muestras temporales

Navarro dejará pronto de trabajar aquí, ya que su nave dejará de ser un espacio de trabajo para convertirse en un museo de arte contemporáneo. Y uno grande. En total, el futuro museo-taller consta de 2.500 metros cuadrados. El inmueble se divide en dos partes. Por un lado, se encuentra un módulo de trabajo de dos plantas, lo que antes eran tres casas de trabajadores del almacén.

En la parte de abajo se encuentra la entrada principal, por donde entra habitualmente el coche de Navarro. Este acceso da directamente al jardín donde se encuentra el artista, la que será la futura recepción del museo. Junto a la entrada, a la derecha, Navarro asegura que le gustaría crear una sala dedicada a exposiciones temporales, para dar cabida a otros artistas. En la parte izquierda de la planta baja, se encuentra una sala con lienzos y una mesa de trabajo. Aquí se construirá posiblemente la zona dedicada a talleres didácticos. En la planta de arriba, el espacio cambia radicalmente. Es una estancia diáfana dedicada al descanso y a la inspiración, con una biblioteca, archivos fotográficos, discos y otra mesa de trabajo. Será una sala de exposiciones de la colección permanente.

El otro bloque que compone el taller de Navarro es la nave industrial, de unos 1.200 metros cuadrados. Aquí se encuentran las ciudades del artista y piezas que formaron parte de exposiciones de Santiago de Compostela o Toledo. «Aquí hay más de 600 piezas. Todas ellas son ahora de la fundación. Aunque si contamos también las piezas que componen cada ciudad, estaríamos hablando de miles de obras», detalla.

Esta segunda parte del museo cuenta con una puerta secreta que da a un espacio que va más allá de los planos. Pues la nave de Navarro cuenta con el refugio de la Guerra Civil más grande de Mislata, y uno de los más largos de la provincia. El alcalde del municipio, Carlos Fernández Bielsa acompaña a Levante-EMV por este laberinto hecho para los vecinos de Mislata, ahora compuesto por rocas y arena a causa de las inundaciones que ha soportado el refugio. Hasta el momento se desconocen los metros que tiene, pero el ayuntamiento trabaja para promover una investigación que pueda poner en valor este hallazgo patrimonial. Navarro es quien se ha encargado de cuidar el refugio, que ha hecho las veces de bodega, dedicada a almacenar los vinos de su propia cosecha.

Rehabilitación y patronato

El patronato de la entidad, que gestionará el legado del artista, y el museo-taller, está compuesto por seis personas, como el alcalde de Mislata Carlos Fernández Bielsa, que preside la fundación por expreso deseo del artista; Miquel Navarro, o el escritor Rafa Marí, persona de confianza del artista. «Antes de Navidad celebraremos una reunión en la que invitaremos a las instituciones públicas a formar parte de la entidad para colaborar juntos. Concretamente invitaremos al presidente de la Diputación de València, Toni Gaspar; al ministro de Cultura, José Luis Rodríguez Uribes; y al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, que le ofreceremos ser el presidente de honor de la fundación», explica Fernández Bielsa, quien detalla que no están cerragos a más colaboraciones.

La Diputación de València financiará la rehabilitación con entre 250.000 y 300.000 euros. Los trámites se iniciarían en 2021. Otra de las entidades valencianas que será clave para el museo será l’Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), el que más obra acumula del artista. El objetivo es acercarla a Mislata y completar así el universo creativo de Navarro. Se haría a través de exposiciones temporales. Aunque el verdadero sueño del artista es convertir su taller en un contenedor artístico y multidisciplinar, con conferencias, ciclos de cine, exposiciones, visitas guiadas y talleres didácticos. Todo, para que su legado no caiga en el olvido. Para conseguirlo, las puertas estarán siempre abiertas. Bien abiertas.

Una nave con refugio de guerra incluido.

1 Planta diáfana donde Miquel Navarro almacena fotografías, libros y discos. Este será un espacio expositivo de la colección permanente del museo-taller. 2 y 3 Refugio de la Guerra Civil hallado en la nave de Miquel Navarro, con muchos metros de longitud. Es el de mayores dimensiones de Mislata y uno de los más largos de la provincia. Aquí también se encontraba la bodega de Navarro, donde guarda el vino de su cosecha. 4 Miquel Navarro y Carlos Fernández Bielsa en la nave, donde se ubican las ciudades y cajas donde se almacena su obra. 5 Acceso a la planta de arriba del taller, ubicada junto a la entrada. Bajo la escalera se encuentra el respiradero del refugio. F

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats