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Plantas fotovoltaicas

El Consell bloquea la megainversión solar de Iberdrola en Cofrentes

La compañía eléctrica ha proyectado cuatro parques fotovoltaicos con un coste de quinientos millones de euros que pueden acabar en Albacete

Paraje que rodea a la central nuclear de Cofrentes.

Paraje que rodea a la central nuclear de Cofrentes.

El Consell ha bloqueado la megainversión en plantas fotovoltaicas que Iberdrola tiene preparada para el Valle de Ayora. La compañía ha proyectado cuatro parques solares con un coste de quinientos millones de euros que pueden acabar en Alpera (Albacete). El decreto ley que acaba de aprobar la Generalitat para impulsar el despliegue de renovables veta la construcción de plantas en la mayor parte del Valle de Ayora-Cofrentes. Iberdrola ha intentado esta semana desbloquear la situación sin éxito porque la Conselleria de Agricultura (controlada por Compromís) considera prioritario mantener el «territorio verde». La compañía eléctrica declinó ayer valorar el veto del Consell.

Iberdrola tiene interés en construir cuatro parques con 630 megavatios en la zona de Cofrentes para aprovechar las infraestructuras de evacuación de energía de la central nuclear, que es de su propiedad y que va a cerrar en noviembre de 2030. La compañía quiere construir un parque de 450 megavatios (con una extensión similar a 500 campos de fútbol) en Cortes de Pallás y los otros tres en las inmediaciones de la central nuclear de Cofrentes. Sin embargo, la Conselleria de Agricultura considera incompatible construir los parques en Cortes de Pallás con la protección a la naturaleza.

Mireia Mollà, consellera de Agricultura, ya advirtió de que no iban a permitir el desarrollo de plantas solares en zonas que se encuentran en parajes naturales, parques naturales y humedales (como la Albufera) o la Red Natura 2.000. La decisión del Consell también ha perjudicado a otras empresas como NRG Investment o Genia Global que tenían intención de desarrollar plantas más pequeñas en la zona de Cofrentes.

Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, confirmó hace un mes a este periódico que la compañía trabaja en «un proyecto renovable muy importante» en el Valle de Ayora. Todo ello, según advirtió, dependerá de «la rapidez con la que se obtengan los permisos para poder ejecutar las inversiones» para los próximos «tres o cuatro años». Para Iberdrola es prioritario construir en Cofrentes porque trasladar los parques a Castilla-La Mancha le sale más caro.

Sin embargo, la compañía no va a renunciar al despliegue de renovables y tiene trazado un plan b por si finalmente falla la opción de Cofrentes. Iberdrola baraja trasladar los parques a Alpera, municipio albaceteño que se encuentra a diez kilómetros de la Comunitat Valenciana, y conectarlos a la red de evacuación de Cofrentes.

El bloqueo a las megaplantas de Iberdrola se produce en un momento en el que el Consell quiere impulsar con rapidez el despliegue de parques fotovoltaicos con una potencia de 6.000 megavatios y un coste de 4.800 millones de euros. La urgencia se debe al compromiso del Gobierno de que en 2030 el 74 % de la energía proceda de fuentes renovables. Un informe de la Secretaria Autonómica de Emergencia Climática y Transición Ecológica, al que ha tenido acceso Levante-EMV, destaca: «Dadas las condiciones de nuestro territorio, más favorables que otras zonas del Estado para la fotovoltaica (mayor radiación solar), y la complicada implantación de la eólica (por cuestiones administrativas y del propio territorio) se hace necesario ampliar el objetivo de plantas solares y reducir el de eólicas. Hay que tener en cuenta que 6.000 megavatios de fotovoltaica suponen como máximo la ocupación de 12.000 hectáreas. Hablamos del 1,5 % del suelo común no urbanizable sin protección medioambiental (por ejemplo, el cultivo de cítricos ocupa 158.000 hectáreas)».

El veto a los parques fotovoltaicos en el Valle de Ayora-Cofrentes ha sido un mazazo para los municipios de la zona que no ven otra alternativa para generar ingresos y evitar la despoblación. Una decena de localidades se ha agrupado en la asociación Sol, vida y energía para tratar de que el Consell rectifique. Los alcaldes consideran que no tiene sentido la hiperprotección del Valle de Ayora y recuerdan que en Extremadura se están construyendo megaplantas en zonas protegidas y «no hay problemas».

Marcos J. Lacruz, presidente de la patronal de energías renovables (Avaesen), apuntó que el decreto del Consell elimina incertidumbres. «Ya sabemos dónde no se puede construir. Habrá que centrarse en otras zonas. Los perjudicados son los pueblos que van a perder las inversiones. Hay una gran mancha roja en la zona de Cofrentes que lo deja claro», subrayó. Como parte positiva, Lacruz destacó que el decreto va a agilizar la concesión de licencias para instalar parques renovables en la Comunitat Valenciana.

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