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¿Qué hace el Ratoncito Pérez con los dientes?

Paula, Vicent y Rosa son los fundadores del Antiguo Almacén de Dientes de València, centro de operaciones del Ratón Pérez. Esta antigua factoría abrió al público hace cinco años, pero lleva en funcionamiento más de tres siglos...

Almacén de dientes del Ratoncito Pérez

Todo el mundo sabe qué pasa después de caerse un diente, al menos cuando eres pequeño: una propina bajo la almohada. El culpable es el Ratón Pérez, quien se encarga de recoger todos los dientes de los niños por la noche dejando a cambio regalos o algo de dinero. Sin embargo, no sabemos nada sobre lo que pasa después. ¿Qué ocurre con el diente que se ha caído? ¿Para qué lo quiere ese tal Ratón Pérez? Estas y otras preguntas encuentran su respuesta en el Antiguo Almacén de Dientes de València, centro de operaciones del Ratoncito Pérez y donde se procesan los dientes de todos los niños del mundo.

Ubicado en la calle Borrull, este almacén lleva en funcionamiento más de 300 años, aunque solo cinco abierto al público. Los gestores de este espacio son el autor y director de teatro Vicent Vila, la actriz Rosa Barberá y la gestora cultural Paula Salinas. Ellos fueron quienes recibieron la llamada desesperada de un tal Odón Pérez hace cinco años. «Estábamos merendando cuando recibimos su llamada pidiéndonos ayuda. Nos dio instrucciones muy precisas», explica Paula. Los tres fueron a la calle Borrull, allí encontraron una «antigua factoría de principios de siglo». «Estaba muy deteriorada. Pérez nos pidió que reparásemos todas las máquinas para que volviese todo a funcionar correctamente. Trabajamos durante seis meses hasta que por fin pudimos abrirlo al público. Queríamos que los niños y las niñas conocieran cómo se procesan los dientes que se caen», añade.

capital de los dientes

Antes, el Ratón Pérez gestionaba este espacio junto a sus ayudante, pero al final necesitó más ayuda, ya que a este almacén llegan los dientes de todo el mundo. Para ello, cuenta con el esfuerzo de otros ayudantes, como La Petite Souris en Francia, Fatina en Italia o Tooth Fairy en Inglaterra. «Diferentes ratones y hadas mueven los dientes de todo el mundo, que acaban en la calle Borrull de València. Por eso, el almacén cuenta con muchos tubos y máquinas. La energía proviene de la acequia de Na Rovella, que pasa por debajo de la antigua factoría. El agua es la encargada de hacer funcionar las máquinas».

Cada parte del Almacén está destinada a una fase del proceso por el que pasan los dientes de los niños. «Hay una máquina que se dedica a clasificarlos en tres categorías. Están los dientes limpios, los de los niños que se los lavan todos los días; los dientes con caries, de los niños que no les gusta cepillárselos; y los dientes que necesitan un saneado. Este paso es fundamental para convertir los dientes en diferentes cosas, aunque solo se puede conocer la siguiente fase del proceso visitando el Almacén», explica Paula.

capital de los dientes

Según ella, las reacciones de los niños al conocer lo que pasa con sus dientes son «divertidísimas». «En estos cinco años, los niños no han dejado de sorprendernos. Nos lo pasamos genial», apunta. Las visitas guiadas se llevan a cabo de lunes a domingo.

capital de los dientes

Hace poco más de un año, tras la llegada de la pandemia, el Almacén estrenó un nuevo espacio anexo, un teatro donde se representa «El circo de los ratones», en el que participan actores y marionetas. El espectáculo trata sobre la diversidad. «En la variedad está la riqueza», concluye Paula.

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