18 de noviembre de 2015
18.11.2015

Valencia y el ruido

18.11.2015 | 04:15

Señor alcalde de Valencia, ya han pasado más de 100 días de su toma de posesión, por lo que creo que los ciudadanos estamos ya legitimados para lanzarle alguna que otra crítica, y no sólo positiva, claro está. Podía mencionarle, por ejemplo, lo de los horarios comerciales los domingos, promesa aún incumplida (¿no hizo quizá una promesa que no podía cumplir?). Podríamos hablar también de la fiscalización de las concesiones y preguntarle para cuándo queda. No sé si vio usted la avenida Blasco Ibáñez el domingo pasado por la tarde, con varios tramos llenos de vasos y botellas de plástico usadas durante el maratón de la mañana. Es decir, suciedad que la concesionaria no había limpiado. O, ya que tanto fomenta la bicicleta, del lamentable servicio de la empresa concesionaria de Valenbisi (se pueden contar con los dedos de una mano las veces que he visto una furgoneta de la empresa redistribuyendo bicis por las distintas estaciones).

Todo esto que menciono no son cosas en las que se pueda aducir la tan manida herencia de los gobiernos anteriores. Son acciones que dependen de la voluntad del nuevo regidor y su gobierno, no de la financiación. Como también depende de dicha voluntad atajar de una vez el problema del ruido provocado por las terrazas abiertas hasta altas horas de la noche o el botellón, o al menos reducirlo lo máximo posible. Hay zonas, como la del entorno de la calle Actriz Encarna Máñez-Cedro, donde resido, que se están volviendo insufribles y en las que jamás he visto a un policía. Me gustaría decirle que vivo a sólo 10 minutos de mi trabajo y que a pesar de ello me veo obligado a buscar vivienda en otra zona por culpa de un ayuntamiento que nos tiene absolutamente abandonados en este problema. Jaime F. Márquez Martín. Valencia.

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