27 de noviembre de 2015
27.11.2015

¿Dónde queda la libertad de elección?

27.11.2015 | 00:57

Soy una madre más de las miles que llevamos a nuestros hijos a un colegio concertado. Y no por eso estoy en contra de la educación pública. ¿ Por qué?, se preguntan algunos. Muy sencillo. Yo los llevo a un colegio concertado por muchos motivos. El primero, y más importante para mí, es por mi libertad de elegir, para mis hijos, lo que me parece mejor para ellos mientras no tengan edad de elegirlo por si mismos. ¿No les parece bastante motivo?
Pues no, parece que no lo es. Porque ahora llega el gobierno de turno, para más señas, el que se hace llamar más demócrata de todos, y nos dice, que nosotros no somos quiénes para decidir por nuestros hijos. Que dependiendo de donde vivamos, nos corresponde un colegio u otro, porque ellos así lo deciden. Que nosotros no somos libres de hacer las donaciones que consideremos oportunas para mejorar nuestro colegio porque son ellos los que lo deciden por mí. Y sí, digo «nuestro colegio» porque así lo considero yo.
Y por si todo eso no fuera suficiente, además se permiten el lujo de decirme también que no les sirve que yo, como madre de mis hijos, decida por ellos la lengua en la que quiero educarlos, sino que son ellos, que no son padres de mis hijos, los que deben decidir hasta eso, la lengua en la que debo educarlos. ¿Pero quiénes se han creído ustedes que son? ¿Quién les ha dado el derecho a decidir por mí lo que es mejor para mis hijos? Les voy a decir una cosa: solo hay una persona que es capaz de decidir por mis hijos, si no somos yo, o su padre, por supuesto. Y esa persona son ellos mismos. Y les aseguro que mientras no puedan ser ellos los que decidan, voy a ser yo la que lo haga. Le pese a quien le pese.
El Partido Popular „argumentando necesidades económicas que no comparto„ nos ha quitado muchos de los derechos que teníamos ya conseguidos. Pero ustedes pretenden algo peor, quitarnos hasta la libertad de elegir lo que consideramos mejor o peor para nuestros hijos. Y eso sí que no se lo consiento, ni a ustedes ni a nadie. Eugenia Garrigues Francés. Valencia.

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